Buscaban a un hombre desaparecido en Cuba y lo encontraron muerto: ahora la misma historia amenaza con repetirse con otro. Familia confirma muerte de Wiliam Villalonga, desaparecido en La Habana; otra familia busca desesperadamente a anciano extraviado en Camagüey
Wiliam Villalonga salió de su casa en La Habana a principios de mayo de 2026 y no volvió. Era sordomudo, tenía 52 años, y su familia lo buscó durante semanas con la ayuda de quienes compartieron su caso en redes sociales. La plataforma NiO Reportando un Crimen acaba de confirmar la peor noticia: fue encontrado sin vida.
Mientras esa familia llora, otra en Camagüey vive exactamente el mismo miedo. Álbaro Riberón Manso, 65 años, toma medicamentos para problemas de coordinación y pérdida de memoria, y lleva horas desaparecido desde el reparto Amalia Simoni.
Wiliam Villalonga: lo buscaron durante semanas, lo encontraron muerto
La familia de Wiliam Villalonga había recurrido a NiO Reportando un Crimen para difundir su desaparición ocurrida a principios de mayo de 2026 en La Habana. Sordomudo y de complexión delgada, Villalonga fue visto por última vez en la capital cubana sin que las autoridades ofrecieran información pública sobre su paradero.
Esta semana, la familia confirmó a la plataforma que el hombre fue encontrado sin vida. «Gracias a todos los que compartieron la publicación. Su apoyo fue muy importante», publicó NiO Reportando un Crimen junto al anuncio de su muerte.
Álbaro Riberón Manso: 65 años, medicamentos, y nadie sabe dónde está
Este lunes en la mañana, Álbaro Riberón Manso salió del reparto Amalia Simoni, en Camagüey, y no regresó. Tiene 65 años, toma medicamentos de forma regular y presenta problemas de coordinación y pérdida de memoria, lo que lo hace especialmente vulnerable si se encuentra desorientado. Fue visto por última vez alrededor de las 7:30 de la mañana, vestido con camisa blanca a cuadros, gorra blanca y zapatos amarillos de material. Su familia lo busca con desesperación y pide a quien tenga información que llame al 50198838 o al 55935344.
Ambos casos no están unidos solo por el dolor, sino también por la ausencia total del Estado cubano como actor visible en la búsqueda de personas desaparecidas. En ninguno de los dos casos existe un parte oficial, una alerta pública de las autoridades ni un mecanismo institucional al que las familias puedan acudir con alguna garantía de respuesta. Son las redes sociales, y plataformas como NiO Reportando un Crimen, las que llevan años en la isla asumiendo ese rol.
El caso de Villalonga ya terminó de la peor manera. El de Álbaro Riberón Manso todavía puede tener otro final, pero el tiempo corre.





















