El agente de Inmigración y Control de Aduanas señalado como responsable de la muerte del colombiano Johan Sebastián Durán Guerrero tenía antecedentes de comportamiento violento, problemas de salud mental y denuncias de abuso doméstico, según una investigación de Associated Press basada en entrevistas familiares y documentos judiciales.
El agente fue identificado por AP como David Brouillette, un veterano del Ejército de 37 años. El Departamento de Seguridad Nacional no había confirmado públicamente su identidad hasta la publicación de la investigación.
Durán Guerrero murió el lunes 13 de julio durante un operativo migratorio en Biddeford, Maine. Las autoridades federales sostienen que el agente disparó en defensa propia, una versión cuya secuencia exacta continúa bajo investigación.
Documentos y testimonios recopilados por AP describen un historial de trastorno bipolar severo, problemas de atención y episodios de conducta agresiva. Brouillette había sido rechazado inicialmente por las Fuerzas Armadas, aunque posteriormente consiguió ingresar al Ejército y sirvió en Afganistán.
Su exesposa afirmó que el agente la amenazó a ella y a su hija y que intentó persuadirla para que ocultara los abusos durante una verificación de antecedentes. Registros judiciales consultados por AP muestran que ambas obtuvieron órdenes de protección.
La mujer dijo haberse sorprendido cuando supo que Brouillette había conseguido un puesto en ICE que le permitía portar armas. También cuestionó el proceso utilizado por la agencia para evaluar su aptitud.
ICE defendió de manera general sus mecanismos de contratación y entrenamiento, pero no respondió en detalle a las preguntas sobre los antecedentes del agente. Brouillette y personas cercanas a él han sostenido que actuó en defensa propia.
Mientras surgen interrogantes sobre el agente, Martha Karolina Rojas Álvarez, pareja de Durán Guerrero y madre de su hija, recordó públicamente al colombiano como un hombre trabajador, alegre y entregado a su familia.
“Tengo el alma rota. Él era todo para mí”, declaró al hablar por primera vez después del tiroteo. La mujer explicó que solo conserva fotografías y una cobija familiar que le había regalado semanas antes.
El colombiano tenía entre 25 y 26 años, según los diferentes registros y medios que han informado del caso. Su muerte ocurrió menos de una semana después de que otro agente de ICE matara al trabajador mexicano Lorenzo Salgado Araujo durante un operativo en Houston.
Los dos incidentes provocaron protestas y nuevos reclamos para que los agentes migratorios utilicen cámaras corporales. Las autoridades federales anunciaron una pausa en determinadas operaciones vehiculares de ICE, aunque la medida no fue presentada como un cambio permanente de política.
Fuentes:
Associated Press
https://apnews.com/article/dbc30d6d59e2a95fb470afc188e125c6





