La muerte de Joan Sebastian Guerrero durante un operativo de ICE en Biddeford, Maine, provocó protestas, una vigilia multitudinaria y reclamos de una investigación independiente. El colombiano de 26 años tenía autorización de trabajo y no era la persona buscada por los agentes, según reconoció posteriormente el Departamento de Seguridad Nacional.
El trágico incidente tuvo lugar en una bolera y un restaurante en Maine, dejando un saldo de 18 muertos y 13 heridos. La gobernadora de Maine, Janet Mills, confirmó la cifra de víctimas y expresó su profundo pesar por el incidente.
El tiroteo tuvo lugar en dos ubicaciones distintas: una bolera y al menos un restaurante y bar local. Las autoridades aún están tratando de esclarecer los hechos y están en la búsqueda activa de una "persona de interés" relacionada con los tiroteos.