Una locomotora que cubría la ruta entre Júcaro y Ciego de Ávila se incendió este jueves 5 de noviembre mientras realizaba su recorrido habitual, provocando la movilización de bomberos, trabajadores ferroviarios y residentes de la zona. Afortunadamente, el fuego pudo ser controlado sin que se reportaran personas heridas.
El incidente ocurrió en las proximidades de La Carolina, una localidad de la provincia avileña. La máquina afectada fue identificada con el número 50913, una locomotora diésel de colores verde y amarillo utilizada en este servicio ferroviario.
Las fotografías difundidas en redes sociales muestran una considerable cantidad de humo saliendo de diferentes puntos de la locomotora. También puede observarse un camión de bomberos junto al tren, con las mangueras desplegadas para combatir el incendio.
En las labores de extinción participaron efectivos del Cuerpo de Bomberos, personal del Ministerio del Interior (MININT), representantes de Ferrocarriles de Cuba y vecinos de La Carolina. La colaboración permitió sofocar las llamas y evitar consecuencias mayores.
Hasta el momento se desconocen las causas que originaron el fuego, así como la magnitud de los daños materiales sufridos por la locomotora. Tampoco se ha precisado cuántos pasajeros viajaban en el tren ni si fue necesario habilitar algún transporte alternativo para completar el recorrido.
Un servicio ferroviario cada vez más limitado
El incendio vuelve a poner la atención sobre las dificultades que enfrenta el transporte ferroviario en Cuba, especialmente en las rutas locales que conectan pequeños poblados con las capitales provinciales.
El trayecto entre Júcaro y Ciego de Ávila tiene aproximadamente 26 kilómetros y comunica la capital provincial con una localidad costera perteneciente al municipio Venezuela. Aunque el servicio fue restablecido en marzo de 2022 con tres viajes diarios de ida y vuelta, para agosto de 2025 su frecuencia se había reducido a dos días por semana: lunes y viernes.
Esta disminución refleja las limitaciones que afectan a los ferrocarriles cubanos, entre ellas la escasez de combustible, el deterioro de los equipos y las dificultades para conseguir piezas de repuesto.
La preocupación no se limita a la disponibilidad de trenes, sino también a las condiciones en que operan las locomotoras que permanecen en circulación. Sin embargo, todavía no existen elementos suficientes para establecer si el incendio de La Carolina estuvo relacionado con problemas de mantenimiento.
Una cadena de incidentes ferroviarios en Cuba
El nuevo siniestro se suma a otros accidentes registrados en la red ferroviaria nacional durante los últimos años. En junio de 2026, un tren que viajaba de Santiago de Cuba hacia La Habana descarriló en Las Tunas con aproximadamente 900 personas a bordo. A pesar de la cantidad de viajeros, no se reportaron lesionados.
En agosto de 2025 ocurrió otro episodio cuando un tren procedente de Holguín sufrió un descarrilamiento parcial al llegar a la Estación Central de La Habana. El incidente involucró a la locomotora del convoy y obligó a activar los protocolos de seguridad ferroviaria.
También en diciembre de 2024, una colisión entre dos trenes provocó un derrame de petróleo en Guayos, Sancti Spíritus. El accidente movilizó a equipos especializados para contener la fuga de combustible.
Aunque estos sucesos tuvieron circunstancias diferentes, muestran las dificultades que enfrenta un sistema ferroviario afectado por años de deterioro y restricciones materiales.
En el caso del tren Júcaro-Ciego de Ávila, la principal buena noticia es que no hubo víctimas. Queda pendiente conocer qué provocó el incendio, cuánto daño sufrió la locomotora y si el incidente tendrá consecuencias para un servicio de transporte que ya funciona con frecuencias muy limitadas.

