Miguel Díaz-Canel volvió a recurrir a la creatividad de los ciudadanos como parte de la respuesta a la profunda crisis que atraviesa Cuba. Durante la segunda emisión de su programa radial “Criterio Compartido”, el gobernante aseguró que “la crisis también genera la creatividad ciudadana” y defendió la participación de las comunidades para enfrentar problemas que afectan diariamente a la población.
La frase llegó mientras el propio espacio recibía más de 50 llamadas relacionadas con vulnerabilidad social, falta de medicamentos, deficiencias en servicios básicos y trabas burocráticas. El contraste volvió a poner sobre la mesa un discurso que Díaz-Canel ha utilizado repetidamente durante los últimos años: pedir soluciones desde abajo mientras el país enfrenta problemas económicos y estructurales cada vez más graves.
No es la primera vez que Díaz-Canel recurre a la “creatividad”
El concepto recuerda directamente a la llamada “resistencia creativa”, una expresión que el mandatario ha utilizado para describir la capacidad de los cubanos de adaptarse a circunstancias adversas. En julio, durante una visita al hospital González Coro de La Habana, Díaz-Canel pidió “resistencia creativa” a trabajadores sanitarios que enfrentaban dificultades relacionadas con transporte, medicamentos e insumos.
Ahora la idea reaparece bajo otra fórmula. Díaz-Canel afirmó que en medio de la actual situación incluso pueden hacerse “cosas mejores” que en épocas de mayor bonanza, porque las dificultades, a su juicio, pueden estimular soluciones surgidas desde las comunidades.
La afirmación llega, sin embargo, en un país donde los problemas cotidianos dejan cada vez menos margen para la improvisación. Los apagones prolongados se han convertido en parte habitual de la vida de millones de cubanos, mientras continúan las dificultades con el agua, el transporte, los alimentos y otros servicios esenciales.
Medicamentos, precios y quejas entre las llamadas
Uno de los temas abordados durante el programa fue la escasez de medicamentos. Díaz-Canel reconoció nuevamente el déficit de fármacos y atribuyó buena parte de la situación a la falta de divisas y a las sanciones estadounidenses, en momentos en que conseguir medicinas se ha convertido en una lucha cotidiana para muchas familias.
El cuadro básico cubano contempla 651 medicamentos, de los cuales 401 deben producirse en el país y 250 dependen de importaciones. La realidad en farmacias y hospitales, sin embargo, ha estado marcada durante meses por ausencias frecuentes y dificultades para completar tratamientos.
Díaz-Canel también repasó lo ocurrido después de la primera emisión de “Criterio Compartido”, celebrada el 23 de septiembre. De las 24 llamadas recibidas entonces, correspondientes a 23 personas, funcionarios visitaron posteriormente a 16 de los ciudadanos que habían presentado sus problemas.
Entre ocho quejas identificadas formalmente, cinco fueron consideradas justificadas y otras tres parcialmente justificadas. Los planteamientos incluyeron problemas de electricidad, agua, saneamiento, salarios, atención social y producción de alimentos.
Sobre los precios, el mandatario reconoció además que el problema no puede resolverse únicamente mediante topes administrativos. Su argumento fue que será necesario aumentar la producción y ampliar la oferta de bienes y servicios, en momentos en que la inflación y el costo de los alimentos continúan golpeando con fuerza a los hogares cubanos.
El nuevo llamado a la creatividad aparece después de que el propio Díaz-Canel reconociera públicamente que los apagones, la falta de agua y la inflación están agobiando a la población. Mientras el Gobierno intenta presentar la organización comunitaria como parte de la salida, para muchos cubanos el desafío continúa siendo mucho más inmediato: encontrar comida, medicamentos, electricidad y recursos suficientes para llegar al día siguiente.

