La líder opositora venezolana María Corina Machado, galardonada con el Premio Nobel de la Paz 2025, irrumpió en la escena política internacional al exigir la fijación inmediata de un calendario electoral concreto para celebrar comicios presidenciales en Venezuela dentro del próximo año. En un artículo de opinión publicado este domingo en el New York Post y difundido el lunes en español por su organización Vente Venezuela, la dirigente enfatizó que definir una fecha representa el paso ineludible para encauzar el país tras la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero de 2026.
Para la figura clave de la oposición, que evoca el precedente de los comicios del 28 de julio de 2024 respaldados por la candidatura de Edmundo González Urrutia, el establecimiento de un cronograma oficial brindaría certidumbre a la ciudadanía y evitaría un escenario de inestabilidad. «El próximo paso estratégico es establecer una fecha para las elecciones presidenciales dentro del próximo año, junto con una hoja de ruta para las reformas necesarias para garantizar que sean libres y justas», afirmó Machado. La activista insistió en que el pueblo requiere certezas claras y remarcó: «Los venezolanos necesitan saber cuándo». Su planteamiento coincide con la postura del secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, y respalda la propuesta del senador republicano Bernie Moreno de fijar los comicios el 24 de julio de 2027, en homenaje al natalicio de Simón Bolívar.
En el plano político y social, la dirigente subrayó la urgencia de retornar a su país para liderar la reorganización ciudadana y articular un entendimiento entre la sociedad civil y el estamento militar. «Debo estar allí», aseveró, detallando sus planes de recorrer el territorio nacional para preparar la reconstrucción institucional. Sin embargo, advirtió sobre la vigencia del aparato gubernamental tras la salida de Maduro: «Ese régimen todavía conserva mucho poder. Si la presión disminuye mientras mantiene el control de facto, volverá a sus viejos métodos».
En el ámbito económico, la opositora proyectó que, con seguridad jurídica y respeto a los contratos, la nación petrolera podría alcanzar una producción superior a los cinco millones de barriles diarios mediante inversiones estimadas en 200.000 millones de dólares. «Venezuela respetará los contratos, protegerá la propiedad privada y construirá una alianza estratégica duradera con Estados Unidos», sostuvo. Sus declaraciones incrementan la presión sobre el gobierno de Delcy Rodríguez, cuyo índice de aprobación cayó al 24,6% frente a un 60,5% de rechazo según datos de AtlasIntel. Rodríguez prometió ante la ONU que «habrá elecciones en Venezuela», aunque evitó fijar plazos acotando que se realizarán «cuando Venezuela esté preparada». Mientras tanto, el regreso de Machado sigue bloqueado tras al menos tres intentos fallidos de volar desde Panamá hacia las islas de Bonaire, Aruba y Curazao, una restricción de la cual el jefe negociador chavista Jorge Rodríguez negó ser responsable.

