La influencer cubana Claudia Artiles reaccionó con indignación después de escuchar a una mujer utilizar el síndrome de Down para descalificar a otra persona durante una discusión relacionada con un curso profesional.
En el video difundido en sus redes sociales, la creadora de contenido reprodujo un fragmento de audio en el que la mujer llamaba “anormal” a una clienta y sugería que podía tener síndrome de Down porque, supuestamente, no había logrado aprender. También llegó a decir que debía asistir a una “escuela de retraso” y que no poseía las capacidades necesarias para trabajar con el público.
Artiles, madre de un niño con síndrome de Down, decidió intervenir al considerar que esas expresiones no solo atacaban a la clienta, sino también a toda una comunidad. Aunque evitó revelar el nombre de la mujer y de su negocio, respondió públicamente a sus palabras.
“Mi hijo tiene más educación, amor y valores”
“Para humillar a una persona no necesitas sacar a relucir el síndrome de Down”, afirmó Claudia. La influencer cuestionó especialmente que una condición genética fuera empleada como sinónimo de falta de inteligencia, preparación o capacidad profesional.
“Yo soy madre de un niño y mi hijo tiene más educación, más amor y más valores que las personas normales, como las llamas tú”, expresó visiblemente molesta.
Según la versión ofrecida por Artiles, el audio habría surgido en medio de una disputa con una clienta que pagó más de 2.000 dólares por un curso y terminó insatisfecha con lo aprendido. Ese contexto y la cifra mencionada proceden únicamente del relato de la influencer y no han podido verificarse de manera independiente.
Claudia sostuvo que la responsable del curso utilizó el síndrome de Down para justificar las críticas recibidas. “Antes de llamar anormal a alguien, revísate tú primero”, sentenció. Para cerrar su mensaje, aseguró que existen muchas personas con esta condición más preparadas, profesionales y decentes que quien pronunció las frases ofensivas.
Claudia Artiles ha convertido su maternidad en parte de su contenido
Radicada en Miami, Claudia Artiles se ha dado a conocer entre el público cubano por compartir su vida cotidiana y, en particular, su experiencia como madre de Marlon. Una parte importante de su comunidad digital comenzó a seguirla por los videos dedicados al desarrollo, la crianza y los logros del pequeño.
En los últimos años también ha ganado visibilidad por su relación con el creador de contenido Jorge Batista, conocido como Ultrack. La pareja hizo público su romance en 2025 y desde entonces ha mostrado en las redes distintos momentos de su familia ensamblada. Claudia ha defendido públicamente el vínculo de Ultrack con Marlon y ha agradecido que trate al niño como parte de su propia familia.
No es la primera vez que la influencer confronta comentarios discriminatorios. En 2025 respondió a una internauta que cuestionó por qué había continuado su embarazo después de conocer la condición de su hijo. También denunció amenazas dirigidas contra el menor y advirtió que tomaría medidas legales.
Marlon cumplió tres años y continúa avanzando
Marlon cumplió tres años en marzo de 2026. Claudia celebró la fecha con una fiesta inspirada en Mickey Mouse, rodeada de familiares y amigos, y agradeció a quienes han acompañado el crecimiento del niño desde las redes.
En abril, la cubana publicó un video en el que Marlon aparecía contando del uno al cinco y comunicándose mediante lengua de señas, como parte de sus avances de aprendizaje. Artiles explicó que el pequeño posee una cuenta propia donde se documenta parte de ese proceso.
Ese mismo mes, madre e hijo protagonizaron un accidente doméstico cuando Claudia resbaló en las escaleras de su casa mientras lo llevaba en brazos. Ella recibió el impacto para protegerlo y Marlon resultó ileso.
Más recientemente, en junio, la influencer mostró al niño caminando de la mano de una compañera, una escena cotidiana que celebró con humor y que reflejó su creciente independencia. Con su nueva respuesta, Claudia vuelve a colocar la inclusión en el centro de su contenido y deja claro que no permanecerá en silencio cuando el síndrome de Down sea utilizado como ofensa.





