La muerte de Dayán Martínez, el niño cubano de 10 años que llevaba casi 12 días atrapado bajo los escombros del edificio Coral Beach, en Los Corales, estado La Guaira, Venezuela, fue confirmada este domingo por su familia.
Según una esquela emitida por la familia, la vida del pequeño Dayán se apagó tras días esperando a ser rescatado.
“Con profundo dolor en nuestros corazones, queremos informar a nuestra comunidad que nuestros amados Vanesa, Ivanna y Dayan ya no están con nosotros”, informó la familia sobre los hermanos Vanesa y Dayán y su prima Ivanna.
Los cadáveres de las primas fueron encontrados el pasado 27 de junio, tres días después de los devastadores terremotos.
“Es desgarrador conocer la pérdida de tres niños, entre ellos Dayan, por quien durante los últimos días muchos mantuvimos la esperanza de recibir una buena noticia”, lamentó a través de Facebook la periodista Jany González, una de las primeras en hacerse eco de la triste noticia.
“Agradecemos de todo corazón a cada persona que oró, compartió nuestra publicación, envió mensajes de aliento, donó o estuvo pendiente de nosotros en estos días tan difíciles. Su apoyo fue un rayo de luz en medio de nuestra más profunda oscuridad”, apuntó la familia en un mensaje de gratitud.
La tragedia de la familia comenzó el pasado 24 de junio, cuando dos terremotos de magnitudes 7.2 y 7.5, separados por apenas 39 segundos, destruyeron decenas de edificios en el estado La Guaira.
Dayán, oriundo de Melena del Sur, provincia de Mayabeque, estaba jugando en el lobby del edificio Coral Beach cuando ocurrieron los sismos y quedó atrapado en el sótano junto a su amigo Samuel.
Su caso movilizó a miles de personas en redes sociales y a equipos de rescate internacionales de Francia, Estados Unidos, El Salvador, México y Taiwán.
El miércoles 1 de julio, una semana tras los desastres, rescatistas lograron comunicarse con el niño y confirmar Samuel y él estaban con vida.
“La información correcta es que encontraron a los niños, es decir, ya hablaron con ellos, ya saben que son Dayán y Samuel, gracias a Dios consiguieron otro camino como llegar a ellos”, declaró entonces Carleyns Kaina, familiar de Dayán.
Sin embargo, múltiples obstáculos frenaron el rescate: réplicas sísmicas -incluyendo una de magnitud 4.6 que obligó a suspender operaciones durante al menos tres horas-, la presencia de obstáculos y el olor a descomposición que impidió el avance de un equipo francés con perros de rastreo.
El padre de Vanesa y Dayán, un médico cubano que decidió permanecer en Venezuela tras cumplir misión allí, pidió continuar con las operaciones de rescate al asegurar que todavía existían posibilidades de encontrar sobrevivientes.
Hasta los días más recientes, al menos ocho ciudadanos cubanos habían sido confirmados entre las víctimas mortales y entre 20 y 32 seguían reportados como desaparecidos.
La cifra de muertos por los terremotos en Venezuela subió este domingo a 3.342, según informó el Gobierno, mientras que el número de heridos asciende a 16.740.

















