El destacado pintor y grabador cubano Eduardo Roca Salazar, conocido con el nombre artístico Choco, murió este jueves 16 de abril a los 76 años, según informó el Consejo Nacional de las Artes Plásticas.
Considerado una de las figuras más relevantes de las artes visuales contemporáneas, Choco fue un referente imprescindible para varias generaciones de creadores.
Tras su muerte, la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac) lo calificó como “uno de los grandes maestros de la plástica cubana”, que deja un legado que honra la tradición artística del país y proyecta la vitalidad de la cultura cubana hacia el futuro.
Día triste para la Cultura Cubana. Se ha ido un imprescindible: el Maestro y notable creador de inconfundible estilo, el ingenioso experimentador que elevó la colagrafía a un primer plano en la exigente plástica cubana y honró con colores únicos a los ancestros africanos.
— Miguel Díaz-Canel Bermúdez (@DiazCanelB) April 16, 2026
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Por su parte, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, señaló que es “un día triste para la cultura cubana” y destacó el legado del artista como un creador imprescindible.
Nacido en Santiago de Cuba en 1949, Choco desarrolló una trayectoria marcada por la fuerza expresiva de sus piezas y por una mirada profundamente conectada con la identidad cultural cubana.
Destacado especialmente como pintor y grabador, Choco se licenció de Historia del Arte por la Universidad de La Habana y ejerció como docente en instituciones de arte de Cuba y España.
En su obra destacó el uso de la colagrafía, una técnica de grabado aditiva, conocida también como collage impreso, donde se crea una matriz pegando materiales texturizados sobre un soporte rígido como cartón o madera, y las representaciones de la cultura afrocubana, incluyendo la santería, con un estilo de intensas texturas y colores.
En 2017 le fue otorgado el Premio Nacional de Artes Plásticas, uno de los más altos reconocimientos que otorga el sector cultural cubano.
A lo largo de su carrera participó en más de treinta exposiciones y tuvo obras expuestas en importantes museos internacionales, incluyendo instituciones en La Habana, Chicago, México, Japón, España y Alemania.
También destacó como docente, impartiendo cursos de pintura y grabado en instituciones como la Academia San Alejandro y la Escuela Nacional de Arte de La Habana, además de centros en Europa y Estados Unidos.
Durante su trayectoria recibió diversos premios y reconocimientos, entre ellos galardones en Cuba, Japón, Bulgaria y España, que consolidaron su prestigio, destacó la agencia Efe.




















