Angelina Castro ha vuelto a acaparar la atención de sus seguidores, pero esta vez no por sus éxitos en los negocios, sino por un percance de viaje que ella misma ha decidido tomarse con mucha filosofía y sentido del humor. Tras aterrizar de regreso, la empresaria cubanoamericana no perdió tiempo para encender su cuenta de TikTok y narrar lo que calificó como una cadena de decisiones apresuradas que casi le arruinan sus vacaciones en Italia.
La aventura comenzó de la forma más espontánea posible, algo que Angelina relató con total transparencia en su video. Según explicó la creadora de contenido, la planificación no fue precisamente su fuerte en esta ocasión, pues «El viaje a Italia lo preparé con dos días de anticipación. Llamé a mi amiga y le dije, me fui. Ella me dijo, dale para acá».
Esa falta de previsión empezó a pasarle factura apenas puso un pie en el aeropuerto italiano. Al verse obligada a trasladarse hasta las afueras de Milán, donde reside su amiga, tuvo que desembolsar una cifra considerable: «Llegué y tuve que coger un Uber que me costó doscientos veintiún dólares hasta casa de mi amiga porque ella vive cerca de Milán, pero yo tengo que bajarme en un aeropuerto que está muy lejos de ahí”.
Sin embargo, el verdadero problema no fue el costo del transporte, sino el método de pago. Fue durante ese largo trayecto en Uber cuando Angelina se percató de un error garrafal que la dejó en una posición muy vulnerable.
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«Llegando me doy cuenta por el Uber que la única tarjeta que yo había llevado a Italia era una tarjeta vencida desde el siete veinticinco», confesó, haciendo referencia a que su plástico había caducado en julio de 2025. Aunque la cubana llevaba mil dólares en efectivo como respaldo, el tipo de cambio local le resultó un golpe bajo a su bolsillo, explicando que «Yo me había llevado mil dólares, eh cash, pero con el cambio me daban como cincuenta y pico sesenta euros y no me parece, no me convenía».
Para Angelina, este descuido fue una lección aprendida a la fuerza sobre las finanzas internacionales, pues recordó a su audiencia que «Una tarjeta de crédito es lo que la gente usa cuando va fuera de los Estados Unidos, pues con el cambio se te hace muy caro.»
Afortunadamente, lo que pudo terminar en un desastre total se solucionó gracias a la modernidad del sistema de pagos europeo. Con alivio, destacó que «Italia, aparte de ser el primer mundo, es tan, pero tan adelantado que todo se paga con el teléfono», permitiéndole usar aplicaciones de pago móvil para cubrir todos sus gastos durante la estancia.
Más allá de este «cuento», Angelina Castro, cuyo nombre real es Francys Delia Valdes, es una figura que ha sabido reinventarse con éxito. Nacida en La Habana en 1982 y miamense desde los 12 años, Angelina ha pasado de ser una figura del entretenimiento para adultos a una astuta mentora en plataformas de contenido exclusivo.
Bajo su tutela, figuras como la influencer «La Mariposa» han logrado hitos asombrosos de 200,000 dólares en un solo día, mientras que artistas como Seidy La Niña recaudaron cerca de 20,000 dólares en su debut bajo su asesoría. Es esa misma agudeza empresarial la que le permite hoy reírse de sus propios errores.




















