Un estudio reciente sobre hábitos de entrenamiento y consumo de proteínas en Estados Unidos situó a dos ciudades de Florida entre las diez con mayor desarrollo físico promedio de su población. Miami y Tampa aparecen en el ranking elaborado a partir de datos sobre frecuencia de entrenamiento de fuerza, gasto anual en proteína y disponibilidad de gimnasios especializados.
Miami ocupa la cuarta posición nacional con una puntuación de 81,74 sobre 100, solo por detrás de Las Vegas, Tucson y Denver. El informe destaca especialmente el acceso a instalaciones: la ciudad cuenta con 482 gimnasios dedicados al entrenamiento de fuerza, la cifra más alta entre las urbes analizadas, con una densidad de 103,73 por cada 100.000 habitantes. Ese volumen de oferta se traduce en una práctica extendida: el 43% de los residentes entrena fuerza al menos dos veces por semana, según los datos recogidos.
Tampa también se cuela en el top 10, ocupando el noveno puesto con una puntuación de 66,02. Aunque no lidera en ninguna de las variables analizadas, su presencia en el ranking confirma una tendencia más amplia dentro del estado, donde el acceso a instalaciones y la cultura del entrenamiento han ganado terreno en los últimos años.
Jacksonville por su parte, se coló en el Top 25, ocupando el lugar 22.
Visto esto, hay que decir que solo un estado, Texas, logra colocar cinco ciudades dentro del top 25 del ranking: El Paso, Houston, San Antonio, Fort Worth y Dallas. En términos de volumen, es el territorio con mayor presencia en la lista, lo que apunta a una implantación amplia de la cultura del entrenamiento en distintas áreas urbanas.
Por detrás aparecen dos estados con tres ciudades cada uno: Florida y California.
Sin embargo, la distribución dentro de la tabla introduce matices. Florida no solo repite, sino que lo hace con peso en la parte alta: Miami se ubica en el cuarto puesto y Tampa entra en el top 10, algo que no ocurre con la misma intensidad en el caso de Texas, cuyas ciudades, aunque numerosas, se concentran en rangos más bajos.
El resultado deja una lectura clara: no basta con tener más ciudades dentro del ranking, también importa la posición que ocupan. Y en ese equilibrio, Florida logra un desempeño más sólido en los tramos altos de la clasificación.
El estudio fue elaborado por la empresa de bienestar Novaalab, que analizó 50 de las ciudades más pobladas del país combinando tres indicadores principales: frecuencia de entrenamiento de fuerza, número de gimnasios especializados por habitante y gasto anual en proteína —incluyendo carne, pescado, aves y huevos—. Cada uno de estos factores fue ponderado para construir un índice final en una escala de 0 a 100.
En la parte alta del ranking, Las Vegas lidera con 99,50 puntos, seguida por Tucson (92,34) y Denver (92,03). Por detrás de Miami aparecen Albuquerque y Sacramento, completando los seis primeros puestos. El informe también identifica qué ciudades destacan en variables específicas: Denver, Las Vegas y Mesa lideran en frecuencia de entrenamiento, mientras que Nueva York, Boston y Chicago encabezan el gasto en proteína.

Más allá de la clasificación, el análisis apunta a un cambio en los hábitos de consumo y actividad física en Estados Unidos. El entrenamiento de fuerza ha dejado de estar asociado únicamente a perfiles especializados y se ha integrado en rutinas cotidianas, con impacto tanto en la oferta de gimnasios como en el gasto alimentario.
En ese contexto, la presencia de dos ciudades de Florida en el top 10 refuerza la idea de que el estado se ha consolidado como uno de los entornos donde esa cultura tiene mayor implantación, con Miami como uno de sus principales referentes.




















