En los últimos seis meses es discreto el número de migrantes cubanos que han decidido por voluntad propia regresar a la Isla mientras sus coterráneos deportados desde Estados Unidos a Tapachula están viviendo momentos de angustia.
De acuerdo al programa de Retorno Voluntario Asistido (RVA) de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) son 31 los cubanos que han retornado al aeropuerto de La Habana entre el 1 de octubre de 2025 y el 13 de marzo de 2026.
En el plano internacional, el programa ha concretado 779 regresos hacia distintos países, principalmente a Venezuela (204), Colombia (194) y Honduras (153). También se reportan retornos a Ecuador (56), Cuba (31), El Salvador (27) y Guatemala (23).
En total en ese lapso se ha propiciado la vuelta de 435 personas migrantes desde México.En ese mismo periodo, la organización ha brindado atención a 788 personas, de las cuales 55 por ciento logró completar su retorno, mientras que otro 25 por ciento recibió orientación sobre las opciones disponibles, escribe el medio local Diario del Sur.
El RVA es una estrategia impulsada por la OIM que busca facilitar el retorno de personas migrantes «de forma segura, digna y voluntaria» una condición clave del programa, puntualiza el periódico.
Por otra parte, está la situación de los migrantes de origen cubano deportados de EE.UU a la frontera sur de México con Guatemala y el propio diario se hace eco de estos cubanos captados durmiendo en el parque central de Tapachula, «donde permanecen ante la falta de recursos económicos y alternativas para continuar su camino».
De acuerdo con testimonios de algunos de ellos, tras ser retornados al país azteca han tenido dificultades para conseguir documentos, empleo o un lugar donde hospedarse, por lo que se ven obligados a pasar la noche en espacios públicos.
Narra «Diario del Sur» que los expulsados por Trump señalaron que su situación es complicada, ya que al no contar con documentos o permisos de trabajo, se enfrentan a múltiples obstáculos para subsistir en la ciudad, donde se estimaba a mediados de 2025 una cifra de más de 13,700 cubanos radicados, con 3,915 con residencia permanente. Los varados en Tapachula, tras el cierre de la frontera norte por la administración republicana, convirtieron a la ciudad mexicana en un punto crítico de retención migratoria.
Y a ese panorama se ha añadido un centenar de deportados cubanos, algunos con hasta tres décadas viviendo en Estados Unidos , y una familia de hijos y nietos que han dejado atrás.Se trata de adultos mayores que han sido capturados por ICE por viejas causas pendientes. Varios de los casos también han sido rechazados por el gobierno cubano.
Durante el día, algunos buscan apoyo en comedores comunitarios o realizan pequeñas actividades informales para conseguir dinero y poder alimentarse.Los cubanos deportados de Estados Unidos enfrentan incertidumbre y precariedad en la frontera sur de México con Guatemala, donde muchos sobreviven sin empleo, sin documentos migratorios y, en algunos casos, durmiendo en las calles mientras esperan una solución a su situación, destaca la publicación chiapaneca.





















