Roberto Álvarez Ávila, uno de los diez tripulantes de la lancha de Florida abatida por Tropas Guardafronteras de Cuba el pasado miércoles 25 de febrero en las costas del norte de Villa Clara, falleció este miércoles 4 de marzo en una instalación hospitalaria en La Habana, según confirmaron este jueves fuentes familiares en Miami.
Álvarez Ávila, quien resultó herido en el enfrentamiento que tuvo lugar en Cayo Falcones, en el municipio de Corralillo, cuando las autoridades detectaron “una lancha rápida infractora dentro de las aguas territoriales cubanas”, había sido trasladado a la capital cubana tras estar ingresado en terapia intensiva en el Hospital Provincial Universitario “Arnaldo Milián Castro”, en Santa Clara, Villa Clara.
Según reveló el periodista Mario J. Pentón, de Martí Noticias, un oficial de la Seguridad del Estado llamó este 5 de marzo a sus familiares en Palmira, Cienfuegos, para informarles que había muerto tras sufrir “dos paros respiratorios durante una operación a la que estaba siendo sometido en La Habana”.
Según señalaron fuentes internas del hospital villaclareño, el joven de 34 años fue atendido como paciente de neurocirugía, ya que una bala había quedado incrustada en su cráneo.
Solo después de que lo trasladaran a La Habana le dijeron a sus familiares que “ya estaba fuera de peligro” y que había sido reunido con el resto de los detenidos.
Este jueves las autoridades sugirieron a los familiares que el cuerpo fuera cremado inmediatamente después de reconocerlo.
En un comunicado oficial leído en televisión nacional la noche de este jueves, el régimen cubano admitió que Álvarez Ávila “falleció el 4 de marzo a consecuencia de las heridas recibidas”.
Se trata del quinto fallecido (y el segundo cubanoamericano) tras “la incursión ilegal de una lancha rápida con diez personas armadas a bordo”, según el recuento del Ministerio del Interior de Cuba (Minint), en el que ya aparecían como fallecidos Pavel Alling Peña, Michael Ortega Casanova, Ledián Padrón Guevara y Héctor Duani Cruz Correa.
El fin de semana Pentón destacó que Álvarez Ávila, como Alling, otro de los fallecidos, era ciudadano estadounidense. Según había adelantado The New York Times, al menos dos de los tripulantes eran ciudadanos americanos, otro tenía una visa para prometido y los demás serían residentes legales permanentes.
Álvarez Ávila, cuyo nombre no apareció en el recuento inicial de los participantes en la incursión armada por error del Minint, era uno de los seis heridos capturados tras el tiroteo, junto a Cristian Ernesto Acosta Guevara, Conrado Galindo Serrior, José Manuel Rodríguez Castelló, Leordán Cruz Gómez y Amijail Sánchez González. De acuerdo con La Habana, los seis habían resultado heridos.
El nombre de Álvarez Ávila se confundió entonces con el de Roberto Azcorra Consuegra, otro activista por la libertad de Cuba, que permaneció en Miami, Florida, y que aseguró no haber participado en la expedición, pese a que conocía a los implicados.
“Los detenidos heridos continúan recibiendo asistencia médica especializada de acuerdo al estado de salud y la gravedad de cada cual”, apuntó este jueves el gobierno.
Álvarez Ávila, que había llegado con nueve años a Estados Unidos, era padre de tres niñas y llevaba 17 años casado. “Él es una buena persona que ama a Cuba, un luchador por la libertad”, señaló sobre él su esposa.
Según la versión cubana de los hechos, que Estados Unidos investiga, el incidente se produjo cuando una fragata de guardacostas se acercó a la lancha para solicitar su identificación, pero sus pasajeros respondieron abriendo fuego.
El martes la Fiscalía General de la República de Cuba anunció que había instruido cargos por delitos de terrorismo contra los seis detenidos tras el enfrentamiento y que había pedido prisión provisional para ellos.


















