Autoridades cubanas ejecutaron este miércoles el desalojo y decomiso de la vivienda del exministro de Economía, Alejandro Gil Fernández, en el municipio Playa, como cumplimiento de su sentencia a cadena perpetua y la confiscación de todos sus bienes.
El operativo en la casa de Alejandro Gil comenzó a primeras horas de la mañana con un cerco de seguridad que impidió a los vecinos filmar o fotografiar la extracción de pertenencias. Según reportes de CubaNet, la familia del exfuncionario —incluyendo a su esposa, hija y nieta— fue retirada del inmueble de dos plantas mientras dos camiones de carga trasladaban sus bienes fuera de la propiedad.
La intervención responde a la ratificación de la condena por parte del Tribunal Supremo Popular, que halló a Alejandro Gil culpable de espionaje, cohecho, tráfico de influencias y evasión fiscal, entre otros delitos.
En un juicio cerrado a la prensa el tribunal señaló que “se aplicaron sanciones accesorias de confiscación de bienes, prohibición del ejercicio de funciones que impliquen administración o disponibilidad de recursos humanos, materiales y financieros y privación de derechos públicos, entre otras”
“Alejandro Miguel Gil Fernández, mediante un actuar corrupto y simulador, se aprovechó de las facultades otorgadas por las responsabilidades que asumió para obtener beneficios personales, recibiendo dinero de firmas extranjeras y sobornando a otros funcionarios públicos para legalizar la adquisición de bienes. Engañó a la dirección del país y al pueblo que representaba, generando, con ello, daños a la economía. Incumplió procesos de trabajo con la información oficial clasificada que manejaba, la sustrajo, la dañó y finalmente la puso a disposición de los servicios del enemigo”, dijo la publicación del tribunal.



















