El anhelo de libertad para otro de los rostros más emblemáticos de la disidencia artística cubana ha dado un paso fundamental, aunque su encierro continúa. Este martes, la curadora de arte Anamely Ramos, en conjunto con el Observatorio de Derechos Culturales, confirmó que el gobierno de Estados Unidos procesó y dio luz verde a un parole humanitario a favor de Maykel Castillo Pérez, el rapero contestatario popularmente conocido como Maykel Osorbo, quien actualmente se encuentra recluido bajo estrictas medidas en el penal de máxima seguridad de Guanajay.
De acuerdo con el reporte emitido por los activistas, esta vía legal de emigración se gestionó a la par del salvoconducto que le permitió a su colega del Movimiento San Isidro, Luis Manuel Otero Alcántara, aterrizar en Miami el pasado sábado, luego de verse forzado a aceptar el destierro para salir del calabozo tras un lustro de condena. En su declaración oficial, los voceros subrayaron: «Hacemos saber, además, que junto al parole estadounidense aprobado para Luis Manuel Otero Alcántara, también fue tramitado y aprobado uno semejante en beneficio de Maykel Castillo Pérez». Asimismo, justificaron esta acción migratoria detallando que la misma «se fundamenta en la certeza de que su encarcelamiento arbitrario tiene un origen político y ha violado sus derechos humanos, así como su derecho a la libertad de expresión y creación artística».
Sin embargo, el destino inmediato del músico urbano difiere drásticamente del de su compañero. Osorbo continúa tras las rejas, enfrentando una severa sentencia de nueve años de privación de libertad que los tribunales castristas le impusieron en junio de 2022. Su fecha de salida oficial está fijada para 2030, tras ser hallado culpable de delitos fabricados como desacato, desórdenes públicos, atentado, resistencia y difamación de instituciones. La comunidad internacional y sus seguidores coinciden en que estas acusaciones son una venganza directa por su incansable activismo y, especialmente, por haber coescrito e interpretado el himno de las masivas protestas del 11 de julio de 2021, «Patria y Vida».
En medio de este anuncio, trascendió este mismo martes que el rapero pudo recibir su primera visita familiar en Guanajay. Su llegada a este recinto penitenciario ocurrió de manera abrupta luego de ser extraído de la cárcel Kilo 8, en Pinar del Río, sin que las autoridades avisaran previamente a sus allegados. Durante el contacto con sus familiares, el intérprete ratificó que las autoridades penitenciarias lo ubicaron en el bloque conocido como «la Incrementada». Como un macabro giro del destino, Osorbo fue confinado exactamente en la misma celda que albergó a Otero Alcántara hasta hace unos días.
Este cuestionable traslado se materializó apenas 72 horas después de que el artista plástico fuera sacado de dicha instalación. Al respecto, la organización jurídica Cubalex ha denunciado que estas tácticas constituyen un método de tortura psicológica premeditada por parte de la Policía política para quebrar la voluntad de los opositores. En relación a sus condiciones actuales en el recinto, la actualización en redes sociales añade que «Maykel también compartió que le permitieron entrar sus pertenencias a este nuevo espacio de reclusión».
Las falsas promesas de liberación no son nuevas para el prisionero. Durante el pasado mes de mayo, la propia Seguridad del Estado le planteó la alternativa de abandonar el país de manera definitiva. A pesar de que Osorbo accedió a la propuesta de exilio, la cúpula gubernamental rompió el pacto. De igual manera, su nombre fue excluido deliberadamente de los recientes indultos oficializados por las autoridades cubanas.
El reclamo por su excarcelación sigue sumando voces a nivel global. Recientemente, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) emitió el Informe No. 78/26, donde dictaminó que el arresto del músico obedece a motivos políticos y es completamente arbitrario, exigiendo al unísono la nulidad de su condena y su liberación sin condiciones. Esta postura es respaldada por Amnistía Internacional, entidad que lo mantiene en su lista oficial de presos de conciencia.
Frente a este cúmulo de injusticias, el Observatorio de Derechos Culturales y Anamely Ramos culminaron su parte de prensa lanzando un contundente llamado a las altas esferas de la isla: «Reiteramos la exigencia de libertad inmediata para Maykel Castillo Pérez y denunciamos, una vez más, la instrumentalización del sistema penitenciario cubano contra artistas, activistas y voces críticas que confrontan al Gobierno Cuba».





















