Este, fellows, no es un problema de partidos. Es un problema de conciencia, de ética y de voluntad. Y mientras sigamos tratando esto como una pelea entre azul y rojo, los verdaderos infiltrados seguirán caminando impunes… y riéndose de todos nosotros.
Este caso representa una luz al final del túnel para miles de cubanos que entraron legalmente con CBP One y aún aguardan respuestas. Si bien los tiempos de espera pueden variar, este ejemplo demuestra que sí es posible obtener la residencia en pocos meses bajo la actual administración.
Más de medio millón de migrantes ingresaron a Estados Unidos bajo el programa de parole humanitario, según reveló un reportaje especial del periodista Alexis...