La distribución de leche descremada en polvo comenzó en el municipio habanero de Cotorro, parte de un cargamento de 760 toneladas enviado por los gobiernos de México y Uruguay. El donativo beneficiará a niños de entre uno y seis años y embarazadas, pero expone una vez más la incapacidad del Estado cubano de garantizar alimentos básicos sin apoyo externo.
Uruguay ya mandó 15 toneladas de leche en polvo y 1.700 toneladas de alimentos. Ahora evalúa paneles solares. La vicecanciller puso una condición: que lleguen a los ancianos y los niños, no al Estado cubano.
Europa envía leche en polvo e insumos médicos a una Cuba colapsada, mientras Bruno Rodríguez agradece desde la distancia una ayuda que ni él mismo necesita y que revela la dependencia creciente del país.
La crisis alimentaria en Cuba se ha agravado hasta el punto de que la producción de leche actual es incluso menor que durante los años más duros del Período Especial en los 90, según datos de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI).
La noticia llega justo después de conocerse que por primera vez el gobierno de la isla solicitó oficialmente ayuda al Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas para mantener la distribución de leche subsidiada a los niños menores de siete años.
La distribución de lo que está “garantizado” hasta el momento se hará según la edad de los menores, no incluye a las embarazadas y afecta a los menores con dieta por enfermedades crónicas.
En las últimas tres décadas la producción nacional de leche no ha llegado ni siquiera al 1% anual de la cifra de 1,600 millones de litros anuales que requiere el país.
La madre de una bebé de 10 meses encontró cucarachas dentro de la bolsa de leche en polvo que les corresponde por derecho a los niños cubanos menores de un año.
Organizaciones No Gubernamentales de Estados Unidos entregaron este lunes a Cuba un donativo de varias toneladas de leche en polvo para hospitales, valorado en...