El debate sobre los cubanos deportados a México crece después de que el gobierno mexicano defendiera su actuación como parte de una política humanitaria.
El padre, que vive en Miami, habló con Telemundo51 bajo condición de anonimato. Relató que su familia, originaria de Santa Clara, Cuba, ha estado lidiando con la incertidumbre de su estatus migratorio en EE. UU. desde que él cruzó la frontera. “Duele mucho porque son mis hijos, que es lo más que quiero en la vida”, expresó, reflejando el profundo dolor que siente por la separación.
A pesar de que las autoridades estadounidenses han advertido que la frontera seguirá cerrada para la migración irregular, se cree que cientos de miles de extranjeros estarían en camino a la frontera, y que solo algunos cumplen con los requisitos para aplicar a vías legales de migración.
El plan migratorio de Biden, que incluye una nueva política ya vigente para comenzar a expulsar a cubanos, haitianos y nicaragüenses en la frontera de Texas, además de venezolanos que llegan ilegalmente, parece haber llegado demasiado tarde. Cuando ya la crisis era insostenible, porque evidente era. Desde hace rato.