Las largas filas frente a las sucursales bancarias se han convertido en una escena cotidiana en Cuba. La escasez de efectivo, las restricciones para retirar dinero y el fracaso parcial del proceso de bancarización mantienen a miles de cubanos durante horas esperando para cobrar un salario que, en muchos casos, ni siquiera logran retirar por completo.
El dólar y el euro registraron una fuerte caída en el mercado informal cubano este 25 de junio, en el mismo día en que el Banco Metropolitano suspendió la reservación de turnos para retirar efectivo en La Habana por los apagones.
La protagonista, la española Ana Hurtado —activista afín al régimen, autodefinida durante años como “actriz y periodista”— contó que quiso pagar toda la cuenta por Transfermóvil, pero le exigieron mitad en efectivo y mitad por transferencia. Como no llevaba cash, se quedó sin cenar.
Lázaro Manuel Alonso y Miguel Reyes, periodistas alineados con la postura oficial, parecen estar asistiendo a la muerte en vida de un gobierno que ellos pregonan y defienden, una vez que sus bolsillos han comenzado a sentirse "el golpetazo".
A pesar de las posibles dificultades, las autoridades cubanas insisten en que el plan de bancarización es de vital importancia para la economía del país.