En realidad al gobierno cubano no le vendría nada bien (ni a nivel político ni económico) que regresen más de un millón de personas que han emigrado en medio de la crisis que vive la isla y que se agudiza por día.
La revista The New York Times reveló que la administración Trump habría otorgado poderes especiales a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (ICE, por sus siglas en inglés) para deportar a personas que ingresaron a Estados Unidos a través de los programas de «parole humanitario» y la aplicación CBP One.