“Si en Cuba no les importan los vivos, imagínate los muertos”: Cremata cuestiona la muerte de su hija

Havana
cielo claro
32.2 ° C
32.2 °
32.2 °
58%
6.7m/s
5%
Lun
31 °
Mar
29 °
Mié
28 °
Jue
30 °
Vie
30 °

La muerte de su hija Yésica y la de su padre, ocurrida con casi cinco décadas de diferencia, han quedado ligadas a la historia personal del cineasta cubano Juan Carlos Cremata Malberti y a sus cuestionamientos sobre las autoridades de la isla.

Cremata perdió a su padre, Carlos Alberto Cremata, el 6 de octubre de 1976, cuando formaba parte de la tripulación del vuelo 455 de Cubana de Aviación, derribado frente a las costas de Barbados con 73 personas a bordo. Décadas después, en enero de 2022, enfrentó otra tragedia familiar: Yésica Cremata Martínez murió con apenas 19 años.

En ambos casos, el cineasta ha expresado públicamente sus dudas sobre las explicaciones oficiales. En el caso de su hija, asegura que todavía desconoce qué ocurrió exactamente. La joven estaba en casa de su novio cuando murió y, según su padre, no presentaba problemas de salud. «19 años tenía, no estaba enferma», subrayó en declaraciones a CiberCuba.

Lo que ocurrió después incrementó sus sospechas. Cremata intentó obtener información directamente de Medicina Legal, pero asegura que ni siquiera consiguió conocer la identidad de la especialista encargada del caso. «Cuando llamaba a Medicina Legal no me querían dar el nombre de la doctora; de nadie, y lo que me llegaron a decir era que era una neumonía atípica», declaró.

La familia recibió además versiones diferentes sobre la causa del fallecimiento. Según había contado anteriormente el cineasta, primero le hablaron de un infarto y posteriormente apareció el diagnóstico de «neumonía atípica». Tampoco, de acuerdo con su denuncia, recibió un certificado patológico ni un informe de autopsia, mientras que las autoridades no autorizaron la cremación del cuerpo.

Cremata descartó que su hija estuviera enferma de COVID-19 y relacionó sus dudas con el uso de determinados diagnósticos durante los años posteriores a la pandemia. «Mi hija no estaba enferma de COVID, fue en los años post COVID», afirmó. Al mismo tiempo, reconoció que no dispone de pruebas para sostener que su muerte haya sido intencional.

El fallecimiento de Yésica tuvo consecuencias profundas en la vida del artista. En marzo de 2023 reconoció que su existencia «perdió sentido» después de la pérdida y, semanas más tarde, dejó clara la posición política que adoptaría a partir de entonces: «Lo que me quede de vida lo voy a dedicar a destruir el régimen cubano».

Cremata vive en Miami desde 2016, después de quedar marginado en Cuba tras una obra que el régimen calificó como una burla hacia Fidel Castro. Meses después de la muerte de su hija estrenó SOS Cuba, obra que dedicó a su memoria.

Mientras tanto, la historia de su padre continúa formando parte de sus cuestionamientos. Las víctimas del vuelo 455 son reconocidas oficialmente en Cuba como «los mártires de Barbados», pero Cremata también ha puesto en duda públicamente la versión oficial sobre aquel atentado.

A más de cuatro años de la muerte de Yésica, el cineasta mantiene sus interrogantes sobre lo ocurrido. Su conclusión sobre la respuesta que recibió de las instituciones cubanas quedó resumida en una frase: «Si en Cuba no les importan los vivos, imagínate los muertos».

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

¿Quieres reportar algo?

Envía tu información a: [email protected]

Lo más leído

Quizás te interese