El Gobierno británico volvió a poner el foco sobre las dificultades para viajar a Cuba. El Ministerio de Asuntos Exteriores de la Mancomunidad de Naciones y de Desarrollo del Reino Unido actualizó el viernes 25 de septiembre su advertencia oficial y mantuvo la recomendación de no viajar a la Isla salvo que el desplazamiento sea esencial.
La revisión es especialmente amplia: incluye cambios relacionados con protestas, apagones, escasez de combustible y agua, problemas de transporte, pagos con tarjetas internacionales, delincuencia, atención médica y posibilidades de abandonar el país. Londres advierte que la situación puede deteriorarse rápidamente y sin previo aviso.
Apagones, falta de agua y protestas entran en la advertencia
El documento describe un empeoramiento de la situación económica, marcado por carencias de combustible, electricidad, agua y productos básicos que ya afectan directamente a los servicios turísticos y a los desplazamientos dentro de Cuba. También señala que los repetidos colapsos de la red eléctrica y las bajas reservas de combustible están provocando problemas en el transporte, las comunicaciones, la atención médica, el bombeo de agua y el alumbrado público.
La situación coincide con una etapa especialmente complicada para los servicios básicos. En las últimas semanas, la crisis del suministro de agua ha provocado nuevas críticas y dificultades en La Habana, mientras la inestabilidad del sistema eléctrico continúa condicionando buena parte de la vida cotidiana.
El Reino Unido también llama la atención sobre la frecuencia de las protestas y aconseja a sus ciudadanos mantenerse alejados de concentraciones numerosas. Aunque señala que la mayoría de las manifestaciones registradas hasta ahora han sido pacíficas, advierte que pueden escalar y recomienda seguir las indicaciones de las autoridades locales.
Salir de Cuba también puede complicarse
Uno de los apartados más delicados tiene que ver con los aeropuertos. La advertencia británica señala que las autoridades cubanas han comunicado la falta de combustible de aviación en todos los aeropuertos internacionales y que, en La Habana, únicamente permanece operativa la Terminal 3 del Aeropuerto Internacional José Martí.
El problema no es nuevo, pero continúa prolongándose: diez aeropuertos cubanos mantenían avisos por falta de combustible Jet A-1 con restricciones que alcanzaban al menos comienzos de octubre. La crisis ha tenido un fuerte impacto en la conectividad aérea de la Isla.
Londres menciona entre las compañías que han suspendido vuelos a las aerolíneas canadienses, Air France, Iberia, World2Fly y LATAM, mientras otras mantienen sus operaciones bajo revisión. En el caso de España, Iberia ya aplazó hasta junio de 2027 su regreso a Cuba.
Por ese motivo, a quienes ya se encuentran en territorio cubano el Gobierno británico les pide evaluar cuidadosamente si su permanencia sigue siendo imprescindible. También recomienda estar preparados para modificar rápidamente los planes de viaje y comprobar directamente con aerolíneas y turoperadores cualquier cambio antes de desplazarse al aeropuerto.
Viajar con efectivo se vuelve prácticamente imprescindible
Otro cambio importante afecta al dinero. La advertencia recuerda que las tarjetas internacionales como Visa y Mastercard ya no son aceptadas y que tampoco es posible retirar efectivo en cajeros automáticos utilizando esas tarjetas, una situación que comenzó a afectar de lleno los pagos internacionales en Cuba durante este año.
La recomendación para quienes tengan que viajar es llevar suficiente efectivo para cubrir toda la estancia y reservar dinero adicional para emergencias, incluida una eventual demora en la salida del país o gastos médicos. El propio aviso señala que dólares estadounidenses y euros pueden utilizarse y cambiarse en Cuba.
La atención sanitaria constituye otro punto sensible. Reino Unido alerta de una fuerte escasez de medicamentos básicos, un servicio de ambulancias limitado (especialmente fuera de las ciudades) y la posibilidad de que los extranjeros tengan que pagar la asistencia médica por adelantado en moneda extranjera, sin poder recurrir a Visa o Mastercard.
La actualización británica no equivale a una prohibición absoluta para entrar en Cuba, pero sí mantiene al país dentro de una categoría de viaje restrictiva: únicamente recomienda desplazarse cuando resulte esencial. Para turistas con planes próximos, la combinación de problemas de combustible, vuelos, electricidad, agua, pagos y servicios médicos añade ahora un nivel adicional de incertidumbre al viaje.

