En Cuba ya van 26 feminicidios en 2026 y el Estado no hace absolutamente nada por evitarlos. Es el segundo feminicidio documentado en San Miguel del Padrón en menos de dos meses.
Estefany García, «Tita» para sus más allegados, era buena madre, buena hija y buena amiga. Así la recuerdan quienes la conocían en San Francisco de Paula.
Tenía una hija de seis meses y recién se ha conocido que la asesinaron en la zona de El Diezmero, en el municipio de San Miguel del Padrón, La Habana, presuntamente a manos de un hombre identificado como Raciel, quien según fuentes de la comunidad tenía antecedentes de violencia contra mujeres y estaba siendo buscado en Santiago de Cuba por otros delitos.
No es la primera vez que San Miguel del Padrón aparece en esta lista. El 1 de mayo, en el barrio Los Mangos del mismo municipio, fue asesinada Gloria Almanza Céspedes, maestra de 52 años, por su expareja, a pesar de haberlo denunciado previamente ante la policía. Dos mujeres, el mismo municipio, menos de dos meses, a manos de individuos de altísima peligrosidad que están sueltos.
El hecho ocurrió en un país, en un Estado que sigue sin tipificar el feminicidio como delito autónomo, y donde cada día más sus ciudadanos quieren que aparezca un Bukele, a ver si definitivamente nos libramos de esta plaga delincuencial y asesina.
Lo que se sabe del crimen de Estefany
El hecho ocurrió en la noche del lunes en la zona de El Diezmero, según información preliminar recibida por la plataforma NiO Reportando un Crimen.
El presunto agresor, identificado como Raciel, habría mantenido una relación previa con la víctima y según testimonios de personas cercanas al caso ya tenía antecedentes de violencia contra otras mujeres.
Fuentes de la comunidad indicaron además que Raciel era buscado por las autoridades en la provincia de Santiago de Cuba por presuntos delitos relacionados con el sacrificio ilegal de ganado mayor, aunque esa información no ha sido confirmada oficialmente.
Los cargos formales y las circunstancias exactas del crimen tampoco han sido aclarados por las autoridades cubanas, lo que se ha convertido en un patrón recurrente en estos casos.
San Miguel del Padrón: el mismo municipio, otra vez
El 1 de mayo, Gloria Almanza Céspedes, maestra de 52 años, fue asesinada por su expareja en San Miguel del Padrón. La mujer había denunciado a su agresor con anterioridad ante las autoridades policiales, pero esa alerta no se tradujo en medidas de protección efectivas.
En el barrio Los Mangos, donde vivía, le decían «La China». Era una mujer espiritual, madre de dos hijas y abuela; y la noche del 1 de mayo, el mismo hombre que un día le juró amor eterno la asesinó dentro de su casa con un arma blanca que le provocó una herida mortal a la altura del pecho.
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La muerte de Estefany García convierte a San Miguel del Padrón en el municipio con al menos dos feminicidios documentados en menos de dos meses en 2026. No es la primera vez que el municipio aparece en los registros: en octubre de 2025, Heidy León Domínguez, transportista privada, fue asesinada con extrema violencia en San Miguel del Padrón durante un asalto, dejando gravemente heridos a su pareja y a una niña que la acompañaba.
26 feminicidios en Cuba en lo que va de 2026
Hasta el 23 de mayo, el Observatorio de Género de Alas Tensas (OGAT) había verificado 26 feminicidios en Cuba en 2026, además de 18 intentos de feminicidio y un asesinato de un hombre por motivos de género. La organización mantenía bajo investigación otros ocho posibles feminicidios y tres intentos.
El patrón documentado es consistente: el 83.3% de los feminicidios en Cuba son cometidos por la pareja o expareja, el 62.5% ocurren en el hogar de la víctima y el 64.6% se perpetran con armas blancas.
Abril se consolidó como el mes más violento del año, con al menos siete feminicidios. Entre ellos, el 13 de abril, Yunia Lisset Bizet Sánchez fue asesinada cuando se dirigía a denunciar a su agresor ante la policía en Bayamo, Granma. Poco después, un doble feminicidio en Batabanó, Mayabeque, cobró la vida de una madre y su hija de 12 años.
Un Estado que no protege y no tipifica
«El Estado cubano es feminicida, y eso lo demuestra el hecho de que no previene, no tipifica ni protege frente a la violencia feminicida», dicen activistas del observatorio Yo Sí Te Creo en Cuba.
Y así es: Cuba no tiene tipificado el feminicidio como un delito específico en su Código Penal y los medios estatales rara vez reportan estos casos.
No existen refugios ni protocolos de protección efectivos para mujeres en riesgo en la isla. La respuesta del gobierno cubano ante la creciente violencia contra las mujeres es prácticamente nula. El régimen no ha aprobado una ley integral de violencia de género, y el Código Penal de 2022 solo contempla el feminicidio como agravante, no como delito autónomo.
Tampoco se publican estadísticas oficiales sobre estos crímenes. La Cancillería cubana declaró en abril que «en Cuba no hay ni habrá impunidad ante hechos de violencia basada en género.» Ese mismo mes fue el más violento del año en términos de feminicidios.
Estefany García tenía seis meses de ser madre. El régimen tiene décadas de no tener una ley que la protegiera.





















