Estefany García fue asesinada presuntamente por su pareja en la zona de El Diezmero, en San Francisco de Paula, municipio de San Miguel del Padrón, La Habana. Deja una hija de seis meses. Es al menos el segundo feminicidio documentado en ese municipio en menos de dos meses. Cuba acumula 26 feminicidios verificados en 2026 según el Observatorio de Género de Alas Tensas, y el Estado no ha tipificado el feminicidio como delito autónomo.
Dos mujeres cubanas murieron en enero en hechos separados: una fue asesinada en Camagüey y otra falleció apuñalada en Las Vegas. En ambos casos, los presuntos agresores eran (ex)parejas y fueron detenidos.
Una madre de tres hijos fue asesinada en Santiago de Cuba a horas de iniciar 2026. El agresor, su expareja, está prófugo y el caso reabre el debate sobre amenazas previas, protección y silencio institucional.
El asesinato de Estefany Reyes Gómez, de 26 años, en su casa de Madruga, Mayabeque, conmocionó este domingo a la comunidad y reavivó el reclamo urgente de reconocer y enfrentar la violencia de género en Cuba.
En menos de una semana, Cienfuegos y Sancti Spíritus quedaron marcadas por tres episodios de violencia: una denuncia de presunto maltrato infantil, el feminicidio confirmado de la enfermera Rosy Ferrer y un asesinato en Trinidad aún sin esclarecer. La ciudadanía fue la primera en reportar los hechos, mientras las instituciones continúan reaccionando tarde frente a una crisis de inseguridad que crece en silencio.
Cuba suma otro nombre a una lista que no deja de crecer y dos víctimas más que pelean por su vida. La noticia no es solo el espanto, sino la pregunta que se instala tras cada caso: ¿quién protege a las mujeres cuando el peligro ya está anunciado?