Miami: Caravana pide fin del régimen en Cuba, mientras otros piden fin del embargo y más ayuda humanitaria

Havana
algo de nubes
22.2 ° C
22.2 °
22 °
94 %
3.1kmh
20 %
Mar
28 °
Mié
29 °
Jue
29 °
Vie
29 °
Sáb
29 °

Miami volvió a convertirse este fin de semana en termómetro político de la crisis cubana. A pocos kilómetros del estrecho de la Florida, dos movilizaciones con mensajes contrapuestos reflejaron la fractura dentro del exilio: mientras miles participaron en una caravana para exigir el fin del régimen en la isla y respaldar la política de “máxima presión” de la administración Trump, un grupo de aproximadamente 20 personas se plantó frente al Aeropuerto Internacional de Miami para pedir el levantamiento del bloqueo petrolero y el envío urgente de ayuda humanitaria.

El sábado por la tarde, más de mil personas se congregaron en Tropical Park, en el suroeste de Miami-Dade, convocadas por la Cuban Anti-Communist Foundation. Banderas cubanas y estadounidenses ondeaban juntas antes de que comenzara la caravana hacia el Santuario Nacional de Nuestra Señora de la Caridad del Cobre, conocido como La Ermita de la Caridad, símbolo espiritual del exilio. Allí se anunció la inauguración de un banco conmemorativo dedicado a Oswaldo Payá, el disidente fallecido en Cuba en 2012.

Los organizadores explicaron que la caravana tenía como propósito enviar “un mensaje claro” al presidente Donald Trump y al secretario de Estado Marco Rubio: la diáspora cubana respalda la estrategia de presión económica y política contra La Habana y reclama acciones concretas para poner fin a lo que describen como 67 años de opresión.

“Estoy aquí apoyando la libertad del pueblo cubano, que está más que atrasada”, dijo uno de los asistentes. Rosa María Payá, activista e hija del opositor fallecido, afirmó que “las fuerzas democráticas están listas” y que el momento actual marca “el umbral del cambio”, según recogió CBS News.

La manifestación ocurrió en un contexto de tensión creciente tras el bloqueo petrolero impuesto por Washington en enero, que restringe severamente el suministro de combustible a la isla. La medida, impulsada por la administración Trump, se suma a décadas de sanciones económicas que comenzaron en los años sesenta, tras la ruptura diplomática entre ambos países. Desde su regreso a la Casa Blanca, Trump ha endurecido la retórica y llegó a insinuar la posibilidad de un “friendly takeover” de Cuba, al tiempo que declaró al gobierno cubano como una “amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad nacional estadounidense.

El secretario de Estado Marco Rubio, hijo de inmigrantes cubanos, ha asumido un papel central en la estrategia hacia La Habana. En declaraciones recientes recogidas por DW, insistió en que Estados Unidos desea ver cambios políticos y económicos en la isla, aunque matizó que no se trata de imponer un cambio inmediato de régimen. Rubio defendió la presión energética como herramienta para forzar transformaciones estructurales, aunque anunció una flexibilización limitada que permite ventas de combustible a entidades privadas no vinculadas al gobierno, bajo estricta supervisión.

Sin embargo, no todos en Miami comparten esa visión. El viernes, un día antes de la caravana, un grupo de manifestantes que no excedía la veintena, se concentró frente al Aeropuerto Internacional de Miami para exigir el fin del bloqueo petrolero, según recogió también CBS News. La protesta fue organizada por activistas y familiares de cubanos residentes en la isla que denuncian el impacto humanitario de la escasez de combustible.

“Es muy difícil para ellos tener electricidad o acceder a lo básico”, explicó Claudia Rodríguez, quien aseguró que sus familiares enfrentan apagones prolongados y dificultades para conseguir alimentos y medicinas.

Los organizadores de la protesta sostienen que la falta de combustible paraliza el transporte de mercancías, impide la distribución de productos esenciales y agrava la crisis sanitaria. El bloqueo petrolero se superpone a un escenario ya deteriorado por la caída de ingresos turísticos, la inflación y el debilitamiento de las redes eléctricas. En Cuba, los apagones de varias horas se han vuelto cotidianos, con reducción de horarios escolares y laborales, escasez de agua potable en algunas regiones y hospitales funcionando con limitaciones.

El debate no se limita a Florida. En la reciente cumbre de la Comunidad del Caribe (Caricom), celebrada en San Cristóbal y Nieves, los líderes regionales prometieron enviar ayuda humanitaria a Cuba ante la crisis energética, señaló The Guardian. Aunque el bloque mostró divisiones sobre cómo posicionarse frente a la política estadounidense, su presidente pro tempore, el primer ministro Terrance Drew, anunció que los 15 países miembros responderán “de manera significativa” para aliviar la situación en la isla en el plazo de un mes.

Analistas internacionales advierten que el deterioro podría acercar a Cuba a lo que algunos llaman “hora cero” si no se restablecen suministros de combustible en las próximas semanas. Expertos energéticos señalan que las reservas estratégicas son limitadas y que la llegada de buques petroleros se ha visto afectada por las amenazas de sanciones a terceros países que comercien con la isla.

Mientras tanto, la comunidad cubanoamericana exhibe una profunda división. Para quienes participaron en la caravana, el sufrimiento actual es consecuencia directa de la gestión del gobierno cubano y solo un cambio político garantizará estabilidad y prosperidad. Para los manifestantes contra el embargo, la presión económica castiga principalmente a la población civil y corre el riesgo de provocar un colapso humanitario.

La reciente confrontación armada en aguas cubanas, donde una lancha registrada en Florida fue interceptada por guardacostas y dejó muertos y heridos, añadió dramatismo al debate y elevó el tono de la discusión pública. Aunque Washington anunció una investigación independiente sobre ese incidente, ambos gobiernos han intentado evitar una escalada directa.

En las calles de Miami, sin embargo, la discusión ya es intensa. Las caravanas, pancartas y discursos muestran que el futuro de Cuba sigue siendo un tema central para una ciudad marcada por décadas de exilio y activismo político. Entre llamados a la libertad y advertencias sobre una crisis humanitaria, el pulso entre presión y ayuda continúa definiendo el momento.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

¿Quieres reportar algo?

Envía tu información a: [email protected]

Lo más leído

Quizás te interese

Envíos a CUBA desde → $1.79 x LBENVÍA AQUÍ
+