Madre de la jefa de prensa de Díaz-Canel cuestiona el rol negociador de «El Cangrejo»: «¿Alguien pudiera bajar de la nube a este muchacho?»

Havana
algo de nubes
33.6 ° C
33.6 °
33.6 °
52 %
7.5kmh
17 %
Mié
35 °
Jue
33 °
Vie
33 °
Sáb
31 °
Dom
33 °

La estrategia de establecer canales de comunicación extraoficiales con Estados Unidos ha sacado a la luz profundas discrepancias dentro de las esferas gubernamentales de La Habana. El foco del debate recae actualmente sobre Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto del expresidente Raúl Castro, quien sin ostentar ningún cargo gubernamental ha comenzado a posicionarse como el principal mediador frente a la administración de Donald Trump. 

La cristalización de esta figura se produjo recientemente a través de una entrevista concedida al medio estadounidense USA Today, donde el jefe de Seguridad Personal aseguró: «Puedo negociar con cualquier persona designada por EE.UU. Si se me da la oportunidad, claro que con Trump».

Las declaraciones, sumadas al hecho de que Rodríguez Castro apenas mencionó en tres ocasiones al mandatario Miguel Díaz-Canel refiriéndose a él con el diminutivo «Miguelito», desataron una fuerte indignación ciudadana. 

La población criticó que el futuro del país quede en manos de un individuo sin mandato popular que disfruta de una vida holgada, mientras la nación atraviesa una severa crisis de apagones y desabastecimiento. Una de ellas fue la de María del Carmen Hernández Carús, madre de Leticia Martínez Hernández, actual jefa de Comunicación del Palacio de la Revolución.

Definiéndose a sí misma en las redes sociales como «ciudadana de este país, simplemente eso soy», Hernández Carús utilizó su cuenta de Facebook para manifestar un frontal rechazo a las ínfulas diplomáticas del nieto del exmandatario. 

Su intervención expone la incomodidad que genera en ciertos sectores del gobierno el hecho de que un asistente de seguridad acapare funciones de Estado. Con un tono severo, planteó interrogantes directas sobre la legitimidad del suceso: «¿Por qué alguien entrevista a Raúl Guillermo sobre el tema Cuba? ¿Por qué este joven se deja entrevistar y asume un rol que no le corresponde?».

La madre de la vocera presidencial —la misma funcionaria que en junio de este año tildó de «bandido» al secretario de Estado estadounidense Marco Rubio— profundizó en la carencia de preparación de Rodríguez Castro para manejar asuntos de política exterior. 

Argumentando que su trayectoria se limita a la protección física, cuestionó: «¿Alguien pudiera bajar de la nube a este muchacho? ¿Alguien pudiera mandarlo a callar? ¿Alguien pudiera decirle que esa no es labor de un guardaespaldas?». Su escepticismo sobre las capacidades del nieto de Castro culminó con una frase cargada de sarcasmo: «¿Alguien pudiera decirle que las balas para esas negociaciones no se compran en un mercado agropecuario?».

Incluso, Hernández Carús sugirió que esta maniobra mediática podría ser un intento deliberado por restar autoridad al actual gobierno, señalando que: «No sé si es obra de los enemigos de Cuba, para decir que solo la familia de apellido Castro puede tener voz en Cuba y por tanto no tomar en cuenta al presidente y al resto de los compañeros de relaciones exteriores».

La consolidación de «El Cangrejo» —apodo derivado de la polidactilia con la que nació— como operador político es un fenómeno reciente, pero fundamentado en su peso dinástico. A sus 42 años, el hijo de Débora Castro Espín y del fallecido general Luis Alberto Rodríguez López-Calleja (quien fuera líder del holding militar GAESA), ha pasado más de dos décadas a la sombra de su abuelo como su asistente y guardaespaldas.

No obstante, desde los primeros meses de 2026, su agenda ha tomado un rumbo de alto nivel. Los registros indican que ha operado como un enlace informal clave: sostuvo encuentros con Marco Rubio entre enero y febrero, gestionó una misiva con propuestas económicas dirigida a Trump en abril (la cual fue interceptada por la Aduana en Miami) y ejerció como anfitrión del director de la CIA, John Ratcliffe, durante su visita a La Habana en el mes de mayo.

El cuestionamiento directo a un miembro prominente de la familia Castro marca un evento atípico en el panorama mediático cubano, aunque la autora de la publicación ya cuenta con un historial de debate público. Hernández Carús se pronunció abiertamente contra los cortes eléctricos en diciembre de 2024, criticó los precios de la empresa estatal ETECSA en mayo de 2025 y defendió públicamente a su hija tras un altercado verbal con el cantautor Silvio Rodríguez en marzo de ese mismo año.

Reafirmando su postura de independencia de criterio, incluso frente a las más altas esferas del poder histórico de la isla, Hernández Carús cerró su mensaje con una contundente declaración de principios que resume su visión sobre el orden institucional: «Yo me atrevo a decirlo aquí abiertamente porque fui, soy y seré un alma libre, en la calle lo dice mucha gente. ¡Zapatero a su zapato!».

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

¿Quieres reportar algo?

Envía tu información a: [email protected]

Lo más leído

Quizás te interese

Envíos a CUBA desde → $1.79 x LBENVÍA AQUÍ
+