Más de 300 personas viven momentos de incertidumbre en un deteriorado edificio de Centro Habana, después de que una parte del techo del cuarto piso se desplomara durante la madrugada del miércoles 30 de septiembre. Aunque no se reportaron muertos ni heridos, algunos residentes temen regresar a sus viviendas ante la posibilidad de que nuevos fragmentos de la estructura cedan.
El derrumbe ocurrió alrededor de las 6:10 de la mañana en el inmueble ubicado en Águila 368, esquina a San Miguel. Una amplia sección del techo del último nivel quedó completamente abierta, dejando el interior expuesto al cielo y acumulando hormigón, polvo y otros escombros cerca de las escaleras.
Vecinos temen que el edificio siga cayéndose
Juan Goberna, director de la Red Cubana para Personas con Discapacidad y residente del segundo piso, contó que el estruendo estremeció el edificio y provocó que numerosos vecinos salieran de sus habitaciones. La gravedad del daño pudo apreciarse mejor cuando comenzó a amanecer, mientras las lluvias complicaron todavía más la situación al entrar directamente por la abertura dejada por el derrumbe.
Algunos vecinos optaron por permanecer en la calle por miedo a nuevos desprendimientos. Los residentes del cuarto piso serían los más afectados, pero el peso de los escombros también provocó daños en parte del techo del tercer nivel.
Goberna explicó que se trata del primer derrumbe parcial de estas dimensiones dentro del inmueble, aunque anteriormente se habían registrado desprendimientos superficiales. También se había intentado organizar un apuntalamiento con madera, pero el traslado de las vigas habría quedado paralizado por la falta de combustible para conseguir un camión.
El edificio fue construido en 1936 y originalmente funcionó como hotel antes de ser transformado en una enorme vivienda colectiva. Su fachada de estilo art déco muestra actualmente ventanas sin carpintería, zonas afectadas por la humedad y otras señales visibles del prolongado deterioro.
Una crisis que se repite en Centro Habana
Los derrumbes son un problema recurrente para los habitantes de uno de los municipios con mayor cantidad de edificios antiguos de la capital. En 2022, otro derrumbe en Centro Habana dejó sin vivienda a tres familias, después de que colapsara parte de un inmueble situado en San Lázaro y Genio.
La desesperación por el estado de las viviendas incluso ha provocado protestas. En agosto de 2025, vecinos salieron a la calle después de otro derrumbe en Centro Habana, cuando varias familias quedaron expuestas tras el colapso parcial de un edificio de la calle Reina.
El problema se extiende mucho más allá de un inmueble concreto y continúa sin una solución rápida para miles de familias cubanas. Entre las respuestas ensayadas en los últimos años aparecen incluso las viviendas construidas a partir de contenedores marítimos, una alternativa que también ha generado críticas por sus condiciones y calidad.
El nuevo derrumbe ocurre apenas diez días después de que dos personas murieran al caer sobre ellas el portal de una vivienda en Lawton, en el municipio Diez de Octubre. El episodio vuelve a mostrar el peligro cotidiano que enfrentan quienes permanecen en construcciones deterioradas porque no cuentan con otra vivienda a la cual trasladarse.
En Águila 368, por ahora, el desplome no dejó víctimas, pero la preocupación continúa entre las más de 300 personas que residen allí. Con parte del techo abierta, daños en varios niveles y lluvias entrando directamente al inmueble, el temor de los vecinos es que el derrumbe del miércoles no sea el último.

