Entre gas venezolano y frijoles mexicanos la ayuda humanitaria llega a Cuba navegando entre sanciones

Havana
nubes dispersas
29.2 ° C
30.3 °
29.2 °
58 %
7.7kmh
40 %
Mar
28 °
Mié
29 °
Jue
28 °
Vie
28 °
Sáb
29 °

Cuba vuelve a depender del mar para aliviar dos frentes críticos de su crisis: el energético y el alimentario. Mientras un tanquero con gas licuado de petróleo (GLP) carga en Venezuela con destino a la Isla, dos buques de la Armada mexicana han atracado en La Habana con más de 1.200 toneladas de alimentos como parte de un segundo envío de ayuda humanitaria.

El buque Eugenia Gas, vinculado a la flota que abastece a Cuba, recibió autorización para cargar GLP en el puerto venezolano de José tras semanas de incertidumbre en el Caribe. El combustible es vital para la cocción doméstica en la Isla, donde la escasez de gas ha obligado a miles de familias a recurrir a métodos alternativos en medio de prolongados apagones eléctricos. El cargamento marca el primer envío de este tipo desde Venezuela en meses, en un contexto marcado por sanciones estadounidenses y amenazas de represalias comerciales contra países que suministren hidrocarburos a La Habana.

Washington había endurecido su postura frente a los envíos energéticos hacia Cuba, aunque recientemente flexibilizó ciertas operaciones limitadas destinadas al sector privado. En paralelo, la escasez de combustible ha impactado gravemente a las pequeñas y medianas empresas en la Isla, afectando importaciones, transporte y distribución de mercancías.

En el plano alimentario, México envió un segundo paquete de ayuda humanitaria compuesto principalmente por frijoles y leche en polvo. Los buques Papaloapan y Huasteco ingresaron a la bahía habanera con apoyo técnico local y descargaron más de mil toneladas de alimentos, sumándose a un envío previo realizado en febrero. La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, reiteró que el respaldo continuará en forma de alimentos, pero sin incluir petróleo.

El contraste es evidente: mientras el suministro energético depende de delicadas negociaciones geopolíticas y del pulso entre Caracas y Washington, el alivio alimentario llega bajo la narrativa de solidaridad regional. Sin embargo, la recepción de los cargamentos no ha sido pública y persisten cuestionamientos sobre la distribución interna de la ayuda.

Muestra de ello ocurrió en Holguín, donde las autoridades del Ministerio del Comercio Interior informaron que en el municipio Calixto García, Holguín, se distribuyen alimentos donados por el Programa Mundial de Alimentos a personas en situación de vulnerabilidad, y el anuncio provocó críticas en redes sociales. E estas, numerosos usuarios cuestionaron el alcance de la ayuda y los criterios de selección. Varios comentarios sostienen que la crisis económica afecta a la mayoría de los cubanos y que “vulnerables somos todos”.

Mientras, desde otras provincias denunciaron falta de entregas, bodegas vacías y productos desaparecidos. Las reacciones evidencian malestar ante una asistencia que muchos consideran insuficiente frente a la escasez generalizada y los bajos ingresos.

Entre sanciones, envíos discretos y dependencia externa, Cuba intenta sostener su frágil equilibrio económico. El arribo de gas y alimentos ofrece un respiro momentáneo, pero no resuelve la estructura de fondo: una economía que sigue atada a decisiones externas para cubrir necesidades básicas.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

¿Quieres reportar algo?

Envía tu información a: [email protected]

Lo más leído

Quizás te interese

Envíos a CUBA desde → $1.79 x LBENVÍA AQUÍ
+