Lo que comenzó como una investigación por la presunta retención de una mujer cubana terminó con un hallazgo mucho mayor en Guyana. La Policía localizó a 14 ciudadanas de la Isla en un inmueble de Bartica, una localidad vinculada a la actividad minera, y arrestó a un cubano de 33 años ante las sospechas de un posible caso de trata de personas.
El operativo se desarrolló el miércoles 4 de noviembre en la región de Cuyuni-Mazaruni, después de que las autoridades recibieran información sobre una cubana que supuestamente permanecía en una vivienda contra su voluntad. Sin embargo, cuando los agentes llegaron al lugar, descubrieron que no se trataba de una sola mujer, sino de un grupo de 14 compatriotas.
Las mujeres fueron trasladadas bajo protección policial a Georgetown, la capital guyanesa, donde comenzaron a ser entrevistadas por especialistas de la Unidad contra la Trata de Personas. En el proceso participan también representantes del Ministerio de Servicios Humanos y del Ministerio del Interior, encargados de colaborar en la evaluación de sus circunstancias.
Por el momento, las autoridades no han confirmado que las 14 cubanas fueran víctimas de explotación ni que todas estuvieran privadas de libertad. Precisamente, las entrevistas buscan determinar cómo llegaron al inmueble, en qué condiciones permanecían allí y si existieron amenazas, engaños u otras formas de coerción.
El hombre detenido, cuya identidad no ha sido divulgada, permanece bajo custodia en la División Regional de Policía número 4 «A». Hasta ahora no se han anunciado cargos formales en su contra y la investigación continúa abierta.
Guyana, un destino que también presenta riesgos para los migrantes cubanos
El caso vuelve a poner la atención sobre la situación de los ciudadanos cubanos que emigran a Guyana, un país cuya expansión económica ha despertado interés entre quienes buscan oportunidades laborales fuera de la Isla. Sin embargo, las posibilidades de empleo no eliminan los riesgos asociados a la migración irregular, las contrataciones engañosas y las redes de explotación.
Bartica, donde fueron encontradas las mujeres, es uno de los principales puntos de acceso a las zonas mineras del interior de Guyana. La actividad vinculada a la extracción de oro y diamantes atrae a trabajadores y comerciantes, pero también plantea desafíos para la vigilancia de posibles abusos laborales y sexuales.
Las propias autoridades guyanesas han advertido anteriormente que entrar legalmente al país no significa tener autorización para trabajar. Esta distinción resulta importante para los extranjeros que aceptan ofertas de empleo sin conocer completamente las condiciones migratorias y laborales que deben cumplir.
No es el primer operativo que involucra a cubanos en Guyana
El hallazgo de estas 14 mujeres ocurre nueve meses después de otra investigación que también puso bajo sospecha las condiciones en las que permanecía un grupo de migrantes cubanos en territorio guyanés.
En febrero de 2026, las autoridades localizaron a 77 ciudadanos cubanos en un edificio de Georgetown, durante una operación relacionada con posibles situaciones de trata. Algunos de los entrevistados declararon entonces que habían viajado mediante acuerdos de crédito y que sus documentos de viaje permanecían retenidos hasta que saldaran las deudas contraídas.
Aunque en aquella intervención no se realizaron arrestos, las declaraciones dieron lugar a nuevas pesquisas. La retención de pasaportes y la imposición de deudas son prácticas que pueden constituir indicios de explotación cuando se utilizan para restringir la libertad de una persona.
La preocupación tampoco se limita a Guyana. En junio de este año, tres mujeres cubanas fueron rescatadas de una situación de trata en Surinam, otro país sudamericano al que llegan migrantes de la Isla.
En el caso de Bartica, todavía quedan preguntas fundamentales por responder. Las autoridades deberán esclarecer si las mujeres llegaron voluntariamente al inmueble, cuál era su relación con el detenido y si existen elementos suficientes para establecer que fueron víctimas de una organización dedicada a la trata de personas.
Buscaban a una cubana presuntamente retenida en Guyana y encontraron a otras 13: hay un compatriota detenido
Lo que comenzó como una investigación por la presunta retención de una mujer cubana terminó con un hallazgo mucho mayor en Guyana. La Policía localizó a 14 ciudadanas de la Isla en un inmueble de Bartica, una localidad vinculada a la actividad minera, y arrestó a un cubano de 33 años ante las sospechas de un posible caso de trata de personas.
El operativo se desarrolló el miércoles 4 de noviembre en la región de Cuyuni-Mazaruni, después de que las autoridades recibieran información sobre una cubana que supuestamente permanecía en una vivienda contra su voluntad. Sin embargo, cuando los agentes llegaron al lugar, descubrieron que no se trataba de una sola mujer, sino de un grupo de 14 compatriotas.
Las mujeres fueron trasladadas bajo protección policial a Georgetown, la capital guyanesa, donde comenzaron a ser entrevistadas por especialistas de la Unidad contra la Trata de Personas. En el proceso participan también representantes del Ministerio de Servicios Humanos y del Ministerio del Interior, encargados de colaborar en la evaluación de sus circunstancias.
Por el momento, las autoridades no han confirmado que las 14 cubanas fueran víctimas de explotación ni que todas estuvieran privadas de libertad. Precisamente, las entrevistas buscan determinar cómo llegaron al inmueble, en qué condiciones permanecían allí y si existieron amenazas, engaños u otras formas de coerción.
El hombre detenido, cuya identidad no ha sido divulgada, permanece bajo custodia en la División Regional de Policía número 4 «A». Hasta ahora no se han anunciado cargos formales en su contra y la investigación continúa abierta.
Guyana, un destino que también presenta riesgos para los migrantes cubanos
El caso vuelve a poner la atención sobre la situación de los ciudadanos cubanos que emigran a Guyana, un país cuya expansión económica ha despertado interés entre quienes buscan oportunidades laborales fuera de la Isla. Sin embargo, las posibilidades de empleo no eliminan los riesgos asociados a la migración irregular, las contrataciones engañosas y las redes de explotación.
Bartica, donde fueron encontradas las mujeres, es uno de los principales puntos de acceso a las zonas mineras del interior de Guyana. La actividad vinculada a la extracción de oro y diamantes atrae a trabajadores y comerciantes, pero también plantea desafíos para la vigilancia de posibles abusos laborales y sexuales.
Las propias autoridades guyanesas han advertido anteriormente que entrar legalmente al país no significa tener autorización para trabajar. Esta distinción resulta importante para los extranjeros que aceptan ofertas de empleo sin conocer completamente las condiciones migratorias y laborales que deben cumplir.
No es el primer operativo que involucra a cubanos en Guyana
El hallazgo de estas 14 mujeres ocurre nueve meses después de otra investigación que también puso bajo sospecha las condiciones en las que permanecía un grupo de migrantes cubanos en territorio guyanés.
En febrero de 2026, las autoridades localizaron a 77 ciudadanos cubanos en un edificio de Georgetown, durante una operación relacionada con posibles situaciones de trata. Algunos de los entrevistados declararon entonces que habían viajado mediante acuerdos de crédito y que sus documentos de viaje permanecían retenidos hasta que saldaran las deudas contraídas.
Aunque en aquella intervención no se realizaron arrestos, las declaraciones dieron lugar a nuevas pesquisas. La retención de pasaportes y la imposición de deudas son prácticas que pueden constituir indicios de explotación cuando se utilizan para restringir la libertad de una persona.
La preocupación tampoco se limita a Guyana. En junio de este año, tres mujeres cubanas fueron rescatadas de una situación de trata en Surinam, otro país sudamericano al que llegan migrantes de la Isla.
En el caso de Bartica, todavía quedan preguntas fundamentales por responder. Las autoridades deberán esclarecer si las mujeres llegaron voluntariamente al inmueble, cuál era su relación con el detenido y si existen elementos suficientes para establecer que fueron víctimas de una organización dedicada a la trata de personas.

