El diálogo entre Washington y La Habana estaría paralizado porque Estados Unidos exigió que Miguel Díaz-Canel salga del poder como condición para avanzar en cualquier acuerdo, según una investigación de The Atlantic publicada el lunes.
Las conversaciones entre ambos países, canalizadas a través de Raúl Guillermo Rodríguez Castro, el nieto de Raúl Castro conocido como El Cangrejo, se habrían estancado cuando la administración de Donald Trump planteó la salida de Díaz-Canel como condición innegociable, a lo que el régimen se negó.
De acuerdo con el reportaje, firmado por Kevin Sieff, pese a que, tras la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero, la comunidad cubanoamericana en Miami pensó que Cuba sería “la siguiente”, sus expectativas se han ido desvaneciendo a lo largo de los últimos nueve meses.
El propio secretario de Estado, Marco Rubio, ha ido de decir en enero que el gobierno de La Habana debería estar preocupado “al menos un poco”; a afirmar en septiembre que “Cuba tiene una oportunidad de oro para colocarse en un camino irreversible hacia un futuro mejor”.
Cubans in Miami have tried to reach Marco Rubio through church services, party invitations, and prom dates, @ksieff reports, and everyone has the same question: What’s his plan for regime change? https://t.co/vtfnjdDSu4
— The Atlantic (@TheAtlantic) October 6, 2026
The Atlantic también explicó que la decisión de Trump de ir a la guerra con Irán dejó a recursos limitados para una operación al estilo venezolano en Cuba.
Por otro lado, La Habana insiste en que no han existido negociaciones formales, sino “canales de comunicación”, como señaló a Reuters este martes la encargada de negocios cubana en Washington, Lianys Torres Rivera.
El canciller Bruno Rodríguez Parrilla admitió a finales del mes pasado que habían habido “algunos episodios de conversación” con funcionarios estadounidenses, pero sin resultados.
Hace casi dos semanas el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que espera alcanzar un acuerdo con Cuba para un cambio de régimen sin que haga falta una acción militar en la isla.
Hay que recordar que la administración Trump ofreció combustible y asistencia humanitaria a Cuba a cambio de privatizar la industria energética, pero el régimen se negó a aceptarlo.
Con cerca de 2 millones de cubanos que han abandonado la isla desde 2020, lo que representa alrededor de una quinta parte de la población, Cuba atraviesa una grave crisis marcada por el colapso energético, la escasez extrema de alimentos y medicinas, y una emergencia sanitaria generalizada, mientras la diplomacia permanece congelada.

