La Junta de Libertad Condicional de California ha modificado el calendario penal de Erik y Lyle Menéndez, adelantando sus próximas audiencias para principios de 2027. Esta decisión podría poner fin a más de tres décadas tras las rejas por el sonado parricidio del ejecutivo cubano José Menéndez y su esposa Kitty, ocurrido en 1989 en Beverly Hills.
Según reportes de la cadena Telemundo, Lyle podría presentarse ante el organismo el 23 de febrero de 2027 y Erik al día siguiente, aunque agencias como AP y USA Today manejan el mes de marzo como fecha tentativa. Este beneficio, que evita la espera original pautada para agosto de 2028, se logró mediante un proceso de revisión administrativa amparado en la Proposición 9 o Ley de Marsy.
La normativa permite acortar los plazos cuando «hay un cambio en las circunstancias o nueva información que indique que la persona podría ser elegible para la libertad condicional». El elemento decisivo para aplicar esta medida fue que ambos reclusos obtuvieron una evaluación de riesgo moderado.
La noticia fue recibida con profundo alivio por el entorno de los reclusos. En un comunicado emitido esta semana, sus allegados expresaron: «Estamos increíblemente orgullosos de los hombres en los que se han convertido y profundamente agradecidos con la Junta de Libertad Condicional por reconocer sus esfuerzos y permitirles adelantar su audiencia de libertad condicional».
Actualmente, Erik, de 55 años, y Lyle, de 58, cumplen sentencia en el Centro Correccional Richard J. Donovan de San Diego. El camino hacia su eventual liberación se despejó en mayo de 2025, cuando la justicia angelina cambió su condena original por una pena de 50 años a cadena perpetua.
Al ser menores de 26 años cuando cometieron el crimen, se volvieron elegibles de inmediato para la libertad condicional bajo la ley californiana para delincuentes juveniles. A pesar de esto, en sus primeras vistas de agosto de 2025 enfrentaron una negativa de tres años debido a infracciones disciplinarias en prisión, como el uso de celulares y presuntos vínculos pandilleros en el caso de Erik.
El caso Menéndez sigue siendo uno de los procesos más mediáticos en la historia judicial de Estados Unidos. Mientras la fiscalía siempre sostuvo que el móvil de los asesinatos fue la herencia de 13 millones de dólares de su padre, nacido en La Habana en 1944 y emigrado joven tras el triunfo de la revolución, la defensa argumentó que actuaron motivados por años de severos abusos. El fenómeno televisivo provocado por la serie de Netflix de 2024 impulsó una revisión exhaustiva de las condenas, abriendo este nuevo capítulo legal que entra ahora en una etapa decisiva.

