Edisvey Rolando Pérez Rodríguez, un liniero de 32 años que integraba la brigada enviada de Sancti Spíritus a La Habana para realizar trabajos de mantenimiento, falleció la mañana de este jueves, según informó la Unión Eléctrica de Cuba (UNE).
Si bien la empresa estatal no dio más detalles sobre las causas de la muerte, precisó que el joven sufrió un accidente laboral.
En redes sociales, uno de los compañeros de Pérez Rodríguez detalló que el muchacho, originario de La Sierpe, realizaba labores de mantenimiento en Guanabacoa cuando perdió la vida.
“Mis condolencias a la familia. Lamentamos la pérdida de este joven. Es un dolor profundo para todos los que trabajamos en el sector y, sobre todo, para los que tuvimos la oportunidad de trabajar con él. Era un excelente compañero, incondicional y comprometido”, lamentó un empleado de la Empresa Eléctrica de Sancti Spíritus.
La empresa estatal señaló previamente que brigadas especializadas trabajan en municipios de la capital para restablecer la vitalidad del Sistema Eléctrico Nacional y mejorar las condiciones de la red.
Según la UNE, se ejecutan acciones en transformadores, subestaciones y circuitos de distribución para garantizar la estabilidad del servicio y reducir interrupciones.
Por su parte, el Ministerio de Energía y Minas destacó que los trabajos incluyen mantenimiento preventivo, sustitución de equipos deteriorados y ajustes técnicos en líneas de transmisión.
En tal sentido, la Empresa Eléctrica de La Habana indicó que se priorizan instalaciones de salud, sistemas de abasto de agua y otros servicios vitales para la población.
Varios son los casos de fallecimientos de trabajadores del sector eléctrico, uno de los de mayor número de accidentes y de mortalidad, reportados en los últimos años.
A mediados de junio, Osmani Rosales Núñez, trabajador de la Empresa Eléctrica de Cárdenas, de 39 años, murió tras recibir una descarga eléctrica de alto voltaje mientras realizaba labores de reparación en esa ciudad de Matanzas.
Entonces, un trabajador eléctrico declaró a El Toque que las condiciones en que trabajan los linieros “son pésimas y peligrosas, carentes de todos los medios de seguridad y protección”.
“Los arneses y fajas de seguridad para trabajar en altura están en pésimas condiciones y apenas hay. A veces toca uno para la brigada, cuando debería ser un objeto personal”, afirmó la fuente, al denunciar que tampoco había uniformes, botas y cascos, y apenas había guantes dieléctricos para trabajar con tensión.
En septiembre del año pasado perdió la vida Cleivi Pujada Castro tras entrar en contacto con una línea de alta tensión mientras llevaba a cabo labores de reparación en un circuito de la subestación Playa Baracoa, en Bauta, provincia de Artemisa.
Poco antes, Osmani Hernández Madroza, de 35 años, sufrió quemaduras cuando trabajaba en una avería en San Miguel del Padrón reparando un conductor. El liniero sufrió la amputación de sus dos brazos por las quemaduras.
En marzo de 2024, Leonel Carroso Machín, un liniero de la Empresa Eléctrica de La Habana, falleció tras caer de un poste en el municipio de Boyeros.
En 2025 se registraron en Cuba 664 accidentes laborales, con un saldo de 38 muertos y 701 heridos. Cinco de los fallecidos pertenecían a la rama de la electricidad.





