Dos cubanos que secuestraron a un coterráneo suyo en Cancún , el Quintana Roo, fueron sentenciados a cuatro años y seis meses de prisión.
En conferencia de prensa el Fiscal General del Estado,Raciel López Salazar, confirmó que una jueza dictó la condena en contra de Yosbel Lázaro Planas y Roinel Morejón Rodríguez.
Los dos plagiarios fueron hallados culpables del delito de privación de libertad agravada en perjuicio de una víctima de identidad reservada. Los hechos ocurrieron
En el mes de abril de 2024 a poco de la llegada del afectado, de nacionalidad cubana, a Cancún, donde fue trasladado e incomunicado contra su voluntad a un inmueble en el municipio de Benito Juárez.
En este sitio la víctima fue encerrada y amenazada de muerte por sus raptores con la exigencia de un rescate de ocho mil dólares a su familia en el extranjero.
«Durante el cautiverio, la víctima permaneció bajo custodia continua e inmovilizada dentro del domicilio. No obstante, en un descuido, gritó pidiendo ayuda hacia el exterior de la propiedad, alerta que motivó la intervención inmediata de corporaciones policiales que ingresaron al inmueble, logrando el rescate del afectado y la detención en flagrancia de los captores» recuerda Quinta Fuerza, uno de los numerosos medios de Quintana Roo que se hicieron eco del fallo judicial.
Estos tipos de secuestros de cubanos perpetrados por individuos de igual nacionalidad en esta región se han conocido en varias ocasiones en los últimos lustros.Entre los más connotados pudiera mencionarse el que provocó una condena de 50 años a un delincuente por el secuestro de dos cubanos en febrero de 2017 en Islas Mujeres.
En 2010 una sentencia de 20 años de cárcel a otro raptor por el secuestro de 15 cubanos en 2009 en Cancún y que fueron obligados a entregar los nombres y teléfonos de sus familiares en EE.UU a quienes exigieron 10 mil dólares por cada uno. A once de los secuestrados se les causaron lesiones por golpes y orejas cortadas.
Recientemente en un reportaje, el New York Times denunciaba a una «mafia cubana en Quintana Roo» como una red criminal internacional dedicada al tráfico de personas, la extorsión de migrantes y el contrabando con operaciones en el Caribe mexicano.
De acuerdo a ese diario, según investigaciones y expedientes judiciales en Estados Unidos, el grupo opera desde aproximadamente 2009 traficando migrantes desde Cuba hacia México para luego extorsionarlos o llevarlos a la frontera norte con Estados Unidos.
El gobierno de Quintana Roo y el gabinete de seguridad federal han negado tener registros o pruebas propias sobre la operación local de una célula criminal con esta denominación específica en el estado, a la vez que el gobierno cubano tildó de calumnias la presunta vinculación del nieto guardaespaldas del ex presidente Raúl Castro a operaciones ilícitas expuestas en ese artículo del NYT.





