En medio de la tensión diplomática entre los gobiernos de República Dominicana y Cuba tras el retiro obligado de una decena de funcionarios de la legación de La Habana ordenado por el mandatario Luis Abinader, los deportistas cubanos que decidieron quedarse en Santo Domingo tras los Juegos regionales comenzaron a presentar sus solicitudes de asilo .
Dos de los cinco atletas cubanos que desertaron durante los Juegos Centroamericanos y del Caribe del Centenario ya empezaron el proceso de registro en la Oficina Nacional para los Refugiados , la autoridad que decide sobre las peticiones de reconocimiento de acogidos, informó este miércoles el medio dominicano Diario Libre.
Los otros tres también se encuentran en el país a la espera de comenzar los trámites proceso que le puede facilitar la documentación para obtener un estatus legal.
El trámite puede demorar, ya que fuentes revelaron con documentación a Diario Libre que las autoridades cubanas retenían los pasaportes a su delegación una vez el oficial de Migración le autorizaba el ingreso al país.
Estas deserciones ocurrieron coincidentemente a 10 años de la fuga más relevante del deporte cubano en República Dominicana: la de los hermanos Yuliesky y Lourdes Gourriel durante la Serie del Caribe de Béisbol pero según reportes de entonces. , éstos no se desprendieron de sus pasaportes y salieron calmadamente del hotel donde se alojaba la delegación para montarse en un vehículo que los esperaba.El medio dominicano contactó a
José Alberto Fernández Negrín, un exiliado que actualmente se desempeña como el presidente de una entidad conocida como «Asociación Cubana en la República Dominicana» y que se ha encargado de ayudar a los atletas a tramitar su regularización migratoria.
Fernández reveló que tuvo contacto con dos de ellos y está abierto a trabajar con el resto. Por razones de seguridad, prefirió no indicar el nombre de los deportistas.Dijo que se muestran interesados en continuar sus carreras como deportistas, pero ahora la prioridad es resolver su tema legal e insertarse en el mercado laboral.
Este opositor al gobierno de La Habana ha llegado a solicitar reiteradamente el cierre de la embajada de Cuba en Santo Domingo a la vez que esta misión diplomática lo tiene en la mira como un «connotado contrarrevolucionario» según fuentes.
Los deportistas escapados y el entorno que los ayuda han esperado que la delegación cubana y todos sus funcionarios retornaran a La Habana para comenzar con su proceso ante la entidad de refugiados en la capital quisqueyana aunque se sabe de la presencia de conocidos cubanos, varios ex funcionarios entre ellos, que actúan como «agentes de influencia» del gobierno comunista en Repúbloca Dominicana.
Un proceder similar se registró hace un año cuando exiliados ayudaron a cuatro deportistas cubanos que abandonaron la delegación durante los Juegos Panamericanos Junior en Asunción, en iniciar su regularización de su estatus migratorio ante la Comisión Nacional de Apátridas y Refugiados de Paraguay.
Igualmente en noviembre de 2023, un abogado chileno de origen cubano se encargó de asesorar legalmente a 12 deportistas cubanos que solicitaron asilo tras los Juegos Panamericanos en Santiago de Chile. Siete de ellos- seis integrantes del equipo femenino de hockey sobre césped y uno de atletismo- compitieron en los Juegos y el resto se había fugado con anterioridad.
En el verano de 2011 , durante los Juegos Panamericanos de Toronto, Canadá, Cuba sufrió la deserción masiva en el hockey sobre pasto: la mitad de sus equipos masculino y femenino huyó antes de terminar sus respectivos torneos. Pese a estas fugas, ambos conjuntos ganaron medallas de oro en Santo Domingo y clasificaron para los Juegos Panamericanos de 2027 en Lima, Perú.
La prensa oficial cubana ha guardado silencio sobre las deserciones en República Dominicana. «Unas veces lo dicen, otras se callan…Ahora seguro se pasaron con ficha por el centenario de Fidel» dijo a Cuballama un veterano entrenador a la salida del Coliseo de la Ciudad Deportiva adonde acudió para informarse sobre el reciente anuncio de aumento de salarios en el Inder que pasará a ser «Ministerio de Deportes y Recreación».
Moisés David Torres Puig, segundo portero del equipo de hockey sobre césped, la remera Leah Daniella Almeida, la softbolista Yasmina Evelio Álvarez Peraza, y los esgrimistas Hershey Daniela de la Cruz y Adán Isbel Núñez Pina, fueron los deportistas cubanos que abandonaron la delegación cubana en la capital quisqueyana.
Días antes nueve de los 12 integrantes del equipo de canotaje, inscritos para los Juegos regionales, escaparon en Montreal, Canadá
Este mismo periódico Diario Libre aseguró la víspera, tras una investigación que afirma haber realizado, que agentes de la seguridad cubana se infiltraron en instalaciones de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe de Santo Domingo para vigilar a atletas de su delegación y evitar deserciones, lo que no es una novedad.
Según el medio la operación fue detectada por organismos de seguridad dominicanos, que intervinieron y retiraron de los recintos a varios de los involucrados que a decir de la publicación – y esto si parece inédito- llegaron a «utilizar uniformes correspondientes a atletas de otros países»
Se espera una reacción de las autoridades cubanas ante esta presunta denuncia. El gobierno cubano hasta la fecha no ha confirmado públicamente el retorno obligado a La Habana de una treintena de personas vinculadas a la misión diplomática en Santo Domingo, número que incluye a 10 diplomáticos y familiares.
Según La Habana la decisión del gobierno de Luis Abinader constituye un «acto de subordinación» a la política de Estados Unidos hacia la isla.
Hasta el momento las autoridades dominicanas no han informado públicamente las razones que motivaron la decisión.
Analistas locales han llamado la atención sobre trascendidos respecto a que los funcionarios cubanos no fueron declarados personas non gratas, sino que el Gobierno dominicano optó por solicitar su retiro a través de los canales diplomáticos.
Como quiera, ello no ha atenuado la irritación de La Habana.De acuerdo con fuentes consultadas por El Día las autoridades dominicanas determinaron que algunos de esos funcionarios presuntamente realizaban actividades vinculadas a los servicios de inteligencia y seguridad del Estado cubano, aprovechando sus acreditaciones diplomáticas.
Las fuentes explicaron al medio que esas actividades eran consideradas incompatibles con las funciones propias de una misión diplomática, razón por la cual el Gobierno dominicano habría solicitado formalmente su retiro del territorio nacional.





