España tenía el balón, tenía las ocasiones, tenía el control. Lo que no tenía, durante un rato largo, era el segundo gol. Bélgica igualó en el 41 y durante casi 50 minutos el Mundial de la Roja estuvo en el alambre. Luego llegó el minuto 88.
El próximo martes 14 de julio enfrenta a Francia De ahí, créanlo, saldrá el campeón del Mundial 2026
España venció a Bélgica en un partido complicado en el que, como siempre sucede, la Roja dominó el partido de principio a fin con un 68% de posesión y 18 disparos totales frente a solo 5 de Bélgica. Sin embargo, como siempre sucede con España, ese dominio no se tradujo en los goles que merecía. En parte, porque enfrente tenía al mejor portero del mundo: el belga Thibout Courtois.
La Roja abrió el marcador en el minuto 30 y parecía encarrilada hacia los cuartos más cómodos del torneo. Pero el fútbol tiene sus propias leyes.
En el minuto 41, Bélgica igualó. El golpe fue duro porque llegó justo antes del descanso, dándole a los Diablos Rojos un argumento psicológico para el segundo tiempo. Courtois, monumental en el arco belga con 6 paradas, se convirtió en el principal obstáculo para la Roja durante la segunda mitad. España seguía mandando — con Yamal, Olmo y Nico Williams generando peligro constantemente — pero el gol no llegaba.
Cuando el partido parecía encaminarse a la prórroga, España encontró el gol que necesitaba. Minuto 88, gol de Mikel Merino, quien entró de cambio y se ha convertido en el «goleador español» del Mundial. El estadio estalló y la angustia se convirtió en alivio. España no necesitó más tiempo. Cerró el partido y selló su pase a semifinales.
Los números finales del partido son un retrato del dominio español: 8 disparos al arco frente a 2 de Bélgica, 5 córners frente a 1, y una diferencia de posesión de 36 puntos. Pero también son el retrato de un equipo que sufrió más de lo esperado ante una Bélgica organizada y con De Bruyne aún capaz de generar peligro en cualquier momento.
Unai Simón en portería. Línea defensiva de cuatro con Porro, Cubarsi, Laporte y Cucurella. Rodri y Fabián Ruiz en el doble pivote. Y arriba, el tridente de Yamal, Dani Olmo y Baena, con Oyarzabal de referencia. Nico Williams entró desde el banco y aportó desequilibrio en la segunda parte.
Por Bélgica, De Bruyne fue el más peligroso y Courtois el héroe moral de un equipo que compitió con dignidad hasta el último minuto pero que no tuvo suficiente para detener a España.
El próximo martes 14 de julio, España enfrentará a Francia en semifinales. Los modelos dan a Francia como favorita con un 41.3% de probabilidades frente al 29.7% de España y un 29% de posibilidades de prórroga. Será el duelo más atractivo del torneo hasta ahora: dos potencias europeas, dos estilos distintos, un boleto a la final en juego.
España llega habiendo sufrido más de lo previsto pero clasificada. Francia llega habiendo eliminado a Marruecos 2-0 sin conceder. El martes dirá quién lleva más razón.




















