Ni hostias para misa: la crisis eléctrica en Cuba alcanza también a la Iglesia

Havana
nubes
32 ° C
32 °
32 °
66 %
3.9kmh
91 %
Jue
32 °
Vie
31 °
Sáb
32 °
Dom
32 °
Lun
32 °

La falta de electricidad ha limitado la producción interna de hostias y obligó a la Iglesia católica cubana a recibir los primeros envíos de ayuda internacional.

Cuba enfrenta una escasez de hostias para las misas católicas, un problema que ya obligó a gestionar envíos de ayuda desde el exterior. La situación fue reportada por medios italianos a partir de información de ANSA y apunta a una causa concreta: los apagones han afectado la producción local de las partículas usadas en la comunión.

De acuerdo con esos reportes, la fabricación de hostias en la isla depende principalmente de un monasterio. Pero la falta de electricidad ha reducido la capacidad de producción y ha obligado a limitar la distribución entre las parroquias. En un país donde los cortes eléctricos pueden extenderse durante horas, e incluso repetirse varios días a la semana, cualquier actividad que dependa de hornos, equipos o procesos continuos queda expuesta.

Los primeros envíos de ayuda ya comenzaron a llegar. Desde Panamá fueron enviadas 35.000 hostias y desde Puerto Rico otras 300.000, para un total de 335.000 partículas destinadas a la Iglesia cubana. La cifra ofrece un alivio inmediato, aunque no resuelve el problema de fondo: la producción interna sigue dependiendo de una electricidad que el país no logra garantizar.

La falta de hostias afecta directamente la celebración de la misa. Para los católicos, la comunión no es un detalle secundario, sino una parte central del rito. Por eso la escasez tiene un impacto concreto en parroquias, comunidades religiosas y fieles que dependen de esas celebraciones semanales o diarias.

El caso se suma a una larga lista de carencias que atraviesan la vida cubana. En los últimos años han faltado alimentos básicos, medicamentos, combustible, transporte, materiales de construcción y productos de higiene. Ahora, la falta llega también a un insumo religioso que normalmente no estaría en el centro de la discusión económica.

La Iglesia católica cubana ha recibido apoyo internacional en otros momentos, especialmente en tareas sociales, asistencia a comunidades vulnerables y acompañamiento pastoral. Pero esta vez la ayuda no está dirigida a un programa social, sino a sostener la propia celebración litúrgica.

La situación también muestra el efecto acumulado de los apagones. No se trata solo de casas a oscuras o refrigeradores apagados. La falta de corriente afecta talleres, panaderías, centros médicos, pequeños negocios, comunicaciones y, ahora, incluso la producción de hostias.

Por el momento, los envíos desde Panamá y Puerto Rico permiten cubrir parte de la demanda. Pero si la crisis eléctrica continúa, la Iglesia cubana podría volver a depender de donaciones externas para garantizar algo tan básico dentro de su práctica religiosa como la comunión.

Fuentes utilizadas.

ANSA
Giornale di Sicilia / ANSA

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

¿Quieres reportar algo?

Envía tu información a: [email protected]

Lo más leído

Quizás te interese

Envíos a CUBA desde → $1.79 x LBENVÍA AQUÍ
+