El Departamento de Estado de Estados Unidos aclaró este miércoles que la empresa Vanguard Energy no ha recibido ninguna licencia para realizar la anunciada operación de suministro de combustible hacia Cuba, lo que rodea de incógnitas el presunto acuerdo que había trascendido en las últimas horas.
La precisión fue divulgada por la periodista Nora Gámez Torres, quien citó una declaración oficial de Washington en la que se afirma que “Vanguard Energy no ha recibido ninguna licencia de Estados Unidos para esta transacción. Las sanciones de la Administración Trump permanecen vigentes en ausencia de una orientación específica o una licencia que indique lo contrario”.
El pronunciamiento llega después de que diversos reportes señalaran que la compañía, con sede en Coral Gables, había alcanzado un acuerdo para utilizar instalaciones de almacenamiento de la estatal cubana CUPET con el objetivo de importar gasolina y diésel mediante buques petroleros.
Según la información divulgada previamente, el combustible estaría destinado al abastecimiento del sector privado cubano, además de embajadas, organizaciones religiosas y entidades humanitarias presentes en la isla.
Sin embargo, la aclaración del Departamento de Estado marca distancia respecto a esa operación y deja claro que la empresa no cuenta con una autorización específica del Gobierno estadounidense para ejecutar la transacción anunciada.
Aunque la política de Washington contempla determinadas excepciones para operaciones destinadas a apoyar al sector privado independiente o con fines humanitarios, estas requieren el cumplimiento de estrictas regulaciones y mecanismos que impidan que los beneficios lleguen al Gobierno cubano, a empresas militares o a entidades sancionadas.
En este contexto, el hecho de que la operación contemple el uso de infraestructura perteneciente a CUPET añade un elemento adicional de escrutinio por parte de las autoridades estadounidenses.
La aclaración oficial no implica necesariamente que cualquier envío de combustible al sector privado cubano sea imposible, pero sí confirma que Vanguard Energy no dispone, hasta el momento, de una licencia que autorice la transacción anunciada.
La noticia había despertado expectativas porque tuvo lugar en medio de la profunda crisis energética que atraviesa Cuba, marcada por apagones prolongados, escasez de diésel y gasolina, y severas dificultades para mantener en funcionamiento el transporte, la generación eléctrica y sectores clave de la economía.





















