«Lo único que me importaba era trabajar para mandar dinero a mi familia en Cuba»: esta es la historia de Yoel Herrera, emigrante cubano en Galicia que ganaba 7 euros mensuales en Cuba y hoy dirige su propio negocio. El cubano que tardó 13 años en abrir su propio restaurante en España.
Yoel Herrera Frometa ganaba 7 euros al mes trabajando en una gasolinera en Cuba. Hoy tiene 39 años, lleva 13 en España y acaba de reopenar el Mesón Doña Inés en Viveiro, en la costa gallega. El nombre del restaurante es un homenaje a su madre, la mujer que se quedó en la isla y que nunca paró de rezar por él.
De La Habana a Viveiro: el camino que casi nadie hace en línea recta
Yoel no salió de Cuba en avión directo a España. Primero fue a Rusia. Luego cruzó Polonia. Luego Francia. Luego Salou. Cada etapa fue un trabajo diferente, un idioma nuevo y el mismo objetivo: ahorrar para mandar dinero a casa.
«Allá ganaba 7 euros al mes trabajando en una gasolinera. Nunca me faltó un plato de comida porque mi mamá se deslomó para que pudiésemos comer, pero pasé mucha necesidad», relató a La Voz de Galicia.
Fueron sus primos los que le recomendaron Viveiro por la tranquilidad y las oportunidades en el sector de la hostelería. Yoel llegó y no se fue. Trabajó en cocinas de hoteles, en restaurantes locales, en todo lo que apareció. «Lo único que me importaba era trabajar para mandar dinero a mi familia en Cuba», dijo.
Ahora, junto a su pareja Ariana Nicole Yen Negrini, dirige el Mesón Doña Inés, donde sirven platos de la gastronomía gallega: menú del día entre semana y bufé de carne los fines de semana. El negocio es pequeño pero es suyo.
Doña Inés es su madre. «Ella fue la que nunca paró de rezar, y en homenaje a ella le puse el nombre al mesón», explicó.
Yoel viaja a Cuba una vez al año para ver a su familia. Su hermana, que se quedó en la isla, es ginecóloga.
«Es una de las ginecólogas más prestigiosas de Cuba, y estoy orgulloso», dijo con una satisfacción que no necesita más contexto.
La historia de Yoel es la de miles de cubanos en España que sostienen desde aquí lo que el régimen no puede garantizar allá. Las remesas que envían no son generosidad: son el único sistema de seguridad social real que funciona en la isla.
Cuba tiene apagones de 20 horas, escasez de medicamentos y una economía que no le da a un profesional más de lo que le daba a Yoel en su gasolinera de La Habana. Mientras eso no cambie, habrá más Yoeles cruzando Rusia y Polonia para llegar a Viveiro.


















