Una nueva denuncia sobre el estado de los animales en el zoológico de Camagüey ha vuelto a encender las redes sociales cubanas. Esta vez, el reclamo se concentra en varios leones cuyas imágenes, compartidas en Facebook por Yasnier Francisco González Martínez dentro del grupo Sociedad protectora de animales en Cuba, muestran a los felinos en un estado que numerosos usuarios describen como extremo. En los comentarios se repiten palabras como “hambruna”, “crueldad”, “maltrato” y “abandono”, junto a pedidos de auxilio, donación, traslado a otro país o entrega a un santuario. La indignación no vino solo por la delgadez de los animales, sino por la sensación de que el problema lleva demasiado tiempo a la vista sin que nadie lo resuelva.
Lo que circula ahora no aparece en el vacío, pues alguna que otra vez han aparecido denuncias sobre los leones del zoológico del Casino Campestre de Camagüey. En todos se habla de “desnutrición extrema”, de leones con las costillas y huesos marcados, musculatura atrofiada y un entorno descuidado. Se trata de una instalación relevante dentro del sistema estatal, señalada en 2023 como el mayor zoológico del país, con más de 900 ejemplares de 72 especies.
Tampoco es esta la primera vez que en la provincia de Camagüey se encienden alarmas por animales del zoológico en condiciones críticas. En diciembre de 2025, otro reporte difundió el caso de un león del zoológico del municipio Florida, en esa misma provincia, que según la denuncia llevaba ocho días sin comer y aparecía devorando huesos dentro de su jaula. La publicación recogía además testimonios de internautas que aseguraban que el deterioro del parque llevaba años.
Si se mira un poco más atrás, el historial es todavía más duro. En junio de 2023, el propio Parque Zoológico de Camagüey informó la muerte de diez animales tras las inundaciones: nueve pécaris de collar y un antílope Elan del Cabo. La explicación oficial habló de estrés e hipotermia, pese a que, según el director de la instalación, existían áreas previstas para protegerlos. En 2021, además, tres leones escaparon por una falla atribuida a negligencia del cuidador, que dejó abierto el pestillo de la jaula. Y en 2019 ya se había denunciado otro episodio grave en ese mismo zoológico: una yegua enferma, “llena de tumores y heridas”, fue trasladada a golpes para llevarla al matadero, según un video difundido entonces en redes.
Ese recorrido ayuda a entender por qué la reacción pública ahora ha sido tan fuerte. En los comentarios al post de Yasnier no solo hay dolor por el aspecto de los leones. También hay agotamiento. Muchos usuarios ya no lo leen como un accidente ni como una carencia puntual, sino como otro capítulo de una decadencia prolongada. Por eso abundan las propuestas de sacar a los animales del país, cerrarlo, denunciar a los responsables o pedir ayuda internacional. Lo que se está discutiendo no es solo el hambre de unos leones. Es la incapacidad, o la falta de voluntad, para sostener en condiciones mínimas un zoológico del que hace años vienen saliendo señales de alarma.





















