El actor cubano Jorge Martínez recordó recientemente que, pese a que hace años se enfermó de cáncer, ha podido ir poco a poco restableciendo su salud y nunca ha dejado de trabajar.
Al conversar con Cubavisión Internacional sobre sus planes presentes y futuros, el querido artista explicó que ahora mismo trabaja con Magda González Grau en la segunda temporada de Las Reglas de Rodo, “una teleserie que yo veía y me encantaba”.
“Ojalá la gente reciba el personaje con el mismo cariño, la misma fuerza y la misma voluntad que yo le estoy poniendo”, habló sobre un personaje que “es muy distinto a lo que yo he hecho en otros momentos y me da mucho placer interpretarlo”.
“He estado presente también con personaje en el programa policíaco Tras la Huella” y “tuve la oportunidad de trabajar en la película Sin Amanecer, ópera prima del realizador audiovisual Daniel Chile”, contó.
“Cada vez que venga un proyecto, si el tiempo y la salud me lo permiten y no sea un papel que requiera demasiado físicamente- porque tampoco me voy a meter en algo que después no pueda lograr─ trato de hacerlo”, dijo con optimismo Martínez, que recalcó que aleja de su vida “las enfermedades, los problemas y las debilidades” para tratar de “seguir adelante” y “hacer mi trabajo”.
“Recuerdo que lo primero que hice después de estar operado fue un cuento, cuatro meses antes de filmar Últimos días en La Habana, y me costó bastante trabajo, por la respiración, por los movimientos que tenía que hacer el personaje, pero lo hice, y no he parado de trabajar desde ese entonces”, explicó.
“Yo si veo que me falta el aire, me siento, trato de recuperarme y sigo trabajando. Desterré de mi vida la palabra cáncer y eso es lo que le aconsejo a todo el que haya pasado y esté pasando por una enfermedad como esta”, reconoció.
“Creo que en muchas de estas enfermedades la mente regula el sistema inmunológico. Y si tú estás fuerte mentalmente, el cuerpo también se fortalece. Esa es mi manera de ver las cosas. Y así sigo adelante, sin parar. Y cada vez que hay un proyecto nuevo, trato de hacerlo, de dedicarle el tiempo que tenga”, argumentó.
“No hay nada más bonito o reconfortante, a pesar de los problemas y de las situaciones, que el público te reconozca el trabajo sin importar los diplomas, ni los premios; cuando salgas a la calle, que la gente siempre tenga una palabra de cariño”.
“Si yo puedo lograr hacer feliz a alguien, aunque sea media hora de mi vida, en una escena, en un capítulo, en un programa, te juro que soy feliz. Yo creo que si eso me faltara, me iría de esta profesión. Estoy casi seguro que cuando uno trabaja con sinceridad, entregándolo todo, tienes que recibir mucho a cambio. Por lo tanto, voy a estar trabajando, como decía un programa de la Televisión Cubana, hasta mi último aliento”, concluyó.





















