Además de estos hechos hay un feminicidio confirmado en Bayamo, provincia de Granma; y otro aún por esclarecer en Matanzas.
Una cadena de hechos violentos ocurridos en distintas provincias de Cuba en las últimas horas ha dejado al menos cuatro personas fallecidas y un menor gravemente herido, en una secuencia que vuelve a poner el foco sobre el aumento de la violencia en espacios públicos del país.
El caso más reciente se reportó en Camagüey, donde un joven identificado como Dailier Urgellés Fransúa murió en el hospital provincial tras haber ingresado en estado crítico con una herida de arma blanca.
El hecho, ocurrido en la zona de la calle Cristo, cerca de una discoteca, sigue bajo investigación y no se han esclarecido ni el móvil ni las circunstancias exactas, declaró en sus redes sociales el llamado «influencer cubano del crimen», Niover Licea.
Horas antes, en el municipio Perico, en Matanzas, un hombre de 55 años, identificado como José Miguel Casanova Tiel, falleció tras ser apuñalado en la vía pública durante una riña presuntamente vinculada a conflictos personales. En este caso, un sospechoso fue detenido en el lugar y permanece bajo investigación.
La violencia también alcanzó a menores. En el oriente del país, en una zona del municipio San Luis, se reportó que un adolescente de 14 años resultó gravemente herido con un objeto punzante tras un enfrentamiento con otro joven. El menor fue trasladado de urgencia a un hospital pediátrico, mientras el presunto agresor quedó bajo custodia de las autoridades.
En Artemisa, otro hecho elevó la cifra de víctimas. Un hombre de 43 años, identificado como Eliexer Véliz Hernández, fue hallado sin vida en la vía pública tras haber sido agredido con un objeto contundente durante la madrugada. Hasta el momento, no se ha informado sobre detenidos vinculados a este caso.
A estos episodios se suma una actualización en La Habana, donde se confirmó la muerte de Regis García Castro, de 46 años, tras varios días hospitalizado por lesiones sufridas en una agresión colectiva en el municipio de Guanabacoa. Según versiones preliminares, el incidente estaría relacionado con un conflicto previo por tierras, en el que participaron entre 10 y 12 personas.
Más allá de los detalles específicos, los casos comparten patrones: uso de armas blancas u objetos contundentes, conflictos personales que escalan rápidamente y hechos ocurridos en espacios públicos o entornos comunitarios. En la mayoría de los incidentes, las investigaciones siguen abiertas y la información oficial es limitada, lo que deja gran parte del relato en manos de testimonios ciudadanos y reportes independientes.
Las reacciones en redes sociales reflejan una percepción creciente de inseguridad. Comentarios de usuarios hablan de miedo a salir a la calle, cuestionan la capacidad de prevención y señalan la repetición de estos episodios en distintas provincias en lapsos muy cortos.
La coincidencia temporal de estos hechos —en menos de dos días y en puntos geográficos distintos— dibuja un escenario donde la violencia deja de ser un evento aislado y empieza a percibirse como un fenómeno más extendido. Mientras tanto, las autoridades continúan investigando cada caso por separado, sin que hasta ahora exista una explicación pública que conecte o contextualice este repunte en los hechos violentos.




















