Siete personas llevaban ocho días en una cueva inundada en Laos y nadie sabía si seguían vivas. Rescatadores de Tailandia y Finlandia se unieron a la búsqueda.
La operación de rescate en cueva de Laos ha tenido un final feliz, pero no del todo feliz, por ahora.
Siete aldeanos de Laos permanecieron atrapados en una cueva inundada desde el 19 de mayo y nadie había podido confirmar si seguían vivos. El rescate cueva Laos entró este miércoles en su octavo día y finalmente los equipos lograron llegar hasta ellos, pero no hasta todos. El mundo sigue la operación en tiempo real a través de los videos que los buzos tailandeses comparten desde adentro del túnel y quiere que el final sea feliz completamente
El rescate cueva Laos que el mundo sigue sin aliento
El 19 de mayo, siete aldeanos de la provincia de Xaisomboun entraron a una cueva de montaña en busca de depósitos de oro. Era algo que hacían con frecuencia, a pesar de las advertencias repetidas de las autoridades sobre los riesgos.
Esa tarde, lluvias intensas inundaron el sistema de túneles y bloquearon la única salida. Uno de los miembros del grupo logró escapar antes de que las aguas cerraran el paso y alertó a los equipos de rescate sobre los que habían quedado adentro.
Desde entonces, nadie había tenido contacto directo con los siete atrapados.
«Todavía no sabemos si hay alguna señal de vida o si aún están vivos», dijo a la AFP Bounkham Luanglat, presidente de la asociación de rescatistas voluntarios de Laos.
Las imágenes descritas por ABC muestran túneles oscuros, estrechos y llenos de agua turbia, donde los buzos apenas pueden avanzar. En algunos tramos, el paso mide unos 60 centímetros, espacio suficiente apenas para que un rescatista pueda deslizar su cuerpo con el tanque de aire. Una vez dentro, no hay forma de girar hasta llegar a una cámara más amplia, que puede estar decenas de metros adelante.
Los buzos tailandeses, que se sumaron al operativo el fin de semana junto a especialistas finlandeses, avanzaron unos 100 metros dentro del túnel inundado. Se creía que el grupo estaba a unos 30 metros más allá del punto más profundo al que han llegado hasta ahora.
El túnel mide 340 metros en total. Algunas secciones tienen apenas 60 centímetros de ancho, lo que obliga a los rescatistas a arrastrarse de costado con tanques de oxígeno.
Miko Paasi, líder del grupo de buceadores que participa en el rescate, conservaba la esperanza de encontrar con vida a los siete mineros.
Estos fueron descritos como aldeanos locales dedicados a la extracción artesanal de oro, y quedaron atrapados hace una semana a unos 200 metros de la entrada, después de que las primeras lluvias del monzón golpearan la zona y convirtieran el túnel en una trampa de agua y lodo.
Los equipos de rescate temían que, si los mineros seguían vivos, estuviesen enfrentando hambre, hipotermia y acumulación de dióxido de carbono. Aun así, Paasi dijo que mantenía la esperanza, porque los atrapados habrían tenido algo de comida y agua con ellos.
Paasi, quien fue una figura clave en el rescate del equipo juvenil de fútbol atrapado en una cueva de Tailandia en 2018, explicó que esta operación puede ser incluso más peligrosa. Según dijo, el riesgo de derrumbe es alto porque los rescatistas avanzaban por pasajes excavados a mano, sin soportes, donde el techo y las paredes se rozan constantemente.
Entonces, sucedió el milagro en el 8vo día
Una victoria parcial
La historia de los siete aldeanos de Laos que entraron a buscar oro y encontraron una trampa de agua llevaba una semana sin final conocido. El rescate despertó de inmediato la memoria de otro operativo que paralizó al mundo hace ocho años. En 2018, doce niños y su entrenador de fútbol quedaron atrapados en una cueva en el norte de Tailandia durante 17 días.
Varios miembros del equipo de rescate que operó en Tailandia ese año, llegaron ahora a Laos, trabajando en condiciones similares pero en un terreno más complicado. A pesar de eso, trabajando con bombas para extraer agua del sistema de túneles y con detectores de gases para monitorear el oxígeno disponible en los pasajes más profundos, al menos ya encontraron a algunos de los siete desaparecidos.
Cinco de los siete aldeanos fueron hallados con vida, según confirmó la agencia estatal de noticias de Laos y el corresponsal de NBC News Claudio Lavanga. Los rescatistas los encontraron sobre una cornisa elevada donde existía un flujo de aire continuo, una burbuja natural que les permitió respirar durante ocho días bajo tierra y agua. Estaban a tan solo unos 300 metros de la salida.. Las imágenes del momento mostraron a los equipos celebrando y abrazándose a la entrada de la cueva.
Dos de los siete no estaban con el grupo y siguen sin aparecer. Se cree que se separaron del resto tras la inundación y no lograron llegar a la cornisa. «La esperanza de encontrarlos con vida se reduce», dijo Lavanga, citando fuentes del operativo. Los equipos continúan la búsqueda mientras preparan la extracción de los cinco sobrevivientes.
La historia de los siete aldeanos de Laos que entraron a buscar oro y encontraron una trampa de agua lleva ya nueve días. Para cinco de ellos, al menos, ya tiene final.
El plan ahora incluye explorar posibles chimeneas naturales sobre la cueva para identificar puntos de acceso alternativos. Cada hora que pasa sin contacto añade presión a una operación que no puede permitirse errores.



















