Una modalidad de estafa que utiliza falsos envíos de paquetería para conseguir transferencias bancarias vuelve a generar preocupación en Cuba. Los delincuentes llaman a teléfonos fijos o móviles y aseguran que la persona tiene un paquete con alimentos o medicinas enviado desde el exterior, pero necesitan completar un supuesto trámite antes de entregarlo.
El engaño puede parecer convincente porque quienes llaman se presentan como trabajadores o intermediarios de conocidas agencias de envíos e incluso pueden proporcionar nombres y otros datos para ganarse la confianza de la víctima. El verdadero peligro aparece cuando piden abrir Transfermóvil y seguir una serie de instrucciones.
El supuesto “código” es en realidad dinero
El truco consiste en pedir a la persona que entre en la opción de transferencias de Transfermóvil, escriba un número de tarjeta y coloque un supuesto “código” en el espacio destinado al monto.
Pero no existe tal código. Una secuencia como “00012000”, por ejemplo, termina siendo interpretada por la aplicación como una transferencia de 12.000 pesos, porque los ceros colocados delante de la cifra no cambian el valor de la operación.
Si la víctima confirma la transacción, el dinero sale realmente de su cuenta hacia la tarjeta proporcionada por los estafadores. Después de conseguir el pago, los responsables pueden terminar la llamada y el supuesto paquete nunca aparece.
Una vecina de Sagua la Grande, en Villa Clara, contó recientemente que recibió una llamada de este tipo. Los interlocutores aseguraron representar a una agencia de envíos y le dieron incluso la identidad de una supuesta trabajadora, pero ella comenzó a sospechar cuando le indicaron introducir el “código” precisamente en el campo donde Transfermóvil solicita el monto de una transferencia.
La mujer decidió fingir que no tenía suficiente dinero disponible. Según su relato, el interlocutor reaccionó rápidamente ofreciéndole otra cifra, algo que terminó de confirmar sus sospechas y evitó que realizara la operación.
El fraude ya ha dejado pérdidas importantes
La modalidad no es completamente nueva. Durante 2026 se han reportado otros intentos similares relacionados con falsas agencias de paquetería, algunos de ellos con personas que sí terminaron perdiendo dinero después de seguir instrucciones por teléfono.
En uno de los casos denunciados, una familia aseguró haber perdido más de 104.000 pesos después de que una mujer fuera convencida de introducir sucesivos “códigos” en Transfermóvil. Los estafadores manejaban además información real sobre un envío, incluyendo datos que hicieron que la llamada pareciera legítima.
Las estafas relacionadas con pagos electrónicos tampoco son un fenómeno reciente en la Isla. Años atrás ya se habían denunciado maniobras destinadas a obtener acceso a tarjetas bancarias mediante engaños digitales, mientras el uso de Transfermóvil y otras plataformas continúa creciendo dentro del sistema financiero cubano.
Precisamente, el Banco Central anunció este año nuevos cambios en el sistema de pagos, en medio de una mayor dependencia de las operaciones electrónicas para compras y transferencias.
Qué hacer si recibes una llamada similar
La señal más clara es sencilla: si alguien pide introducir un “código” en el espacio donde Transfermóvil solicita la cantidad de dinero que se quiere transferir, no debe confirmarse la operación. Ese campo sirve para indicar un monto y, al aceptar, el usuario puede estar enviando realmente esa cantidad a otra cuenta.
También conviene cortar la comunicación y contactar directamente con la agencia de paquetería mediante sus canales oficiales para comprobar si existe realmente algún envío pendiente. Si ya se produjo una transferencia sospechosa, la recomendación es avisar cuanto antes al banco y presentar la denuncia correspondiente.
El peligro aumenta cuando quien recibe la llamada espera de verdad un paquete enviado por familiares desde el extranjero. Por eso, compartir esta advertencia especialmente con adultos mayores o personas poco familiarizadas con las aplicaciones bancarias puede evitar que una llamada aparentemente rutinaria termine convirtiéndose en una pérdida considerable de dinero.

