Rusia/Ucrania: Un cubano atrapado en Rusia asegura estar bajo presiones para incorporarse a la guerra contra Ucrania. Su testimonio se suma a numerosos casos documentados desde 2023 de ciudadanos de la isla que terminaron vinculados al Ejército ruso, algunos tras aceptar contratos militares y otros después de denunciar que fueron engañados con ofertas de trabajo.
Corralillo no es solo una escaramuza marítima. Es un episodio que se mueve entre lo penal, lo político y lo diplomático. La pregunta no es si hubo disparos. La pregunta es si el relato completo ya está escrito o si todavía falta la parte más incómoda.
Mientras Moscú calla y La Habana niega, los videos de prisioneros cubanos en el frente y los testimonios de familias que no saben dónde están sus hijos dibujan una historia difícil de desmentir: la de una diáspora empujada por la miseria y atrapada en una guerra ajena.
Llama la atención que a pesar de estas presuntas evidiencias, el gobierno de Ucrania no haya expresado una nota oficial de protesta contra la parte cubana ni haya dado señales de querer romper relaciones con la Isla.
Documentos obtenidos recientemente por hackers activistas conocidos como la "Resistencia Cibernética", supuestamente alineados con el gobierno ucraniano, han dejado al descubierto el reclutamiento encubierto por parte de Rusia de más de cien mercenarios cubanos para reforzar sus esfuerzos militares en Ucrania, como informó The Intercept. Estos registros robados ofrecen una rara visión de cómo Rusia gestiona el alistamiento de combatientes extranjeros para el conflicto ucraniano.
La revelación hecha en diversos espacios y medios digitales de que algunos de los participantes en los actos de repudio contra opositores y activistas...