El músico cubano Descemer Bueno respondió a una seguidora que le pidió un concierto en Cuba que " hay dos o tres que lo quieren preso por tiempo indefinido".
Las autoridades rusas se vieron obligadas a intentar salirle al paso a los reportes en su propia prensa del temor de los turistas de la nación euroasiática de visitar el país caribeño
Desde La Habana hasta Holguín, los cubanos sobreviven como pueden en medio de apagones interminables, escasez de alimentos y una infraestructura que parece colapsar más con cada día que pasa. La represión gubernamental sigue latente, pero el descontento crece, y con él, las voces que claman por un cambio.
La autoridades meteorológicas advierten que es probable el desarrollo de una amplia área de baja presión sobre el suroeste del Mar Caribe en pocos días.
En su actualización diaria sobre el grave problema que atraviesa el país derivado de una crisis energética sin precedentes, el medio ha dedicado miles de palabras para intentar exponer un problema que no tiene solución - a no ser que el régimen decida dar un cambio socioeconómico y político - y cómo el funcionariato intenta poner fomentos tibios en heridas más que profundas.
El ministro de Energía y Minas de Cuba, Vicente de la O Levy, declaró que el proceso de recuperación de la electricidad en la capital ha sido lento, pero efectivo, gracias a la sincronización de las plantas de generación eléctrica ubicadas en Boca de Jaruco y Mariel, así como las patanas generadoras alquiladas a Turquía.
Residentes de varias partes de Cuba expresan su frustración por los apagones prolongados, como en Viñales, donde han estado más de 60 horas sin electricidad. Otros, como en Varadero y Cárdenas, también informan que siguen sin luz desde el viernes.
Mientras el régimen sigue promoviendo la idea de que esta crisis es excepcional y que el culpable es los Estados Unidos, lo cierto es que los cubanos llevan generaciones enfrentando las mismas dificultades.
Este viernes la Defensa Civil emitió una alerta para las provincias de Guantánamo y de Holguín debido a la alta probabilidad de lluvias intensas y posibles inundaciones.