La cubana Yasmila Otero Heredia denunció en videos de Facebook el caos que encontró en un banco estatal, donde jubilados y personas con discapacidad esperaban horas, algunos sentados en el suelo, para hacer trámites básicos.
Las largas filas frente a las sucursales bancarias se han convertido en una escena cotidiana en Cuba. La escasez de efectivo, las restricciones para retirar dinero y el fracaso parcial del proceso de bancarización mantienen a miles de cubanos durante horas esperando para cobrar un salario que, en muchos casos, ni siquiera logran retirar por completo.
El dólar y el euro registraron una fuerte caída en el mercado informal cubano este 25 de junio, en el mismo día en que el Banco Metropolitano suspendió la reservación de turnos para retirar efectivo en La Habana por los apagones.
Lo sucedido el 5 de julio no es un simple ataque vandálico: es un reflejo del descontento de un país al borde del estallido social, donde hasta los cajeros se convierten en blanco de ira y desesperación. Las autoridades bancarias, por su parte, alertan que estas acciones solo profundizan la crisis y prolongan el sufrimiento de todos.
"Banco Metropolitano de Línea: Cola de 2 horas y los clientes sacando todo su dinero. Ya no quedan billetes grandes, un cliente se llevó un gusano lleno y otro 200 mil en billetes de $50”.
El Banco Metropolitano S.A, con sede en La Habana, estableció límites para operaciones de extracción de efectivo y transferencias a través de canales de pago electrónico.