Ya la famosa frase “‘El último que apague el Morro” relacionada con la estampida migratoria que vive la isla ha perdido sentido. Porque la propia crisis eléctrica se ha encargado de que no exista “‘el último” para ejecutar semejante lance, porque la propia crisis se ha encargado de apagar este emblemático símbolo habanero.
La resolución publicada en la Gaceta no pone la corriente en USD, pero sí actualiza un esquema de contratación solar que favorece a quien tenga divisas.
Un reportaje de BBC recoge testimonios de mujeres embarazadas en Cuba que afrontan apagones, escasez y un sistema de salud en tensión mientras deciden ser madres en medio de la crisis.
Cuba suma otro nombre a una lista que no deja de crecer y dos víctimas más que pelean por su vida. La noticia no es solo el espanto, sino la pregunta que se instala tras cada caso: ¿quién protege a las mujeres cuando el peligro ya está anunciado?
Los reclamos no surgieron en el vacío. Septiembre fue, según el Observatorio Cubano de Conflictos (OCC), un mes de récords: 1.127 protestas, denuncias y acciones cívicas en todo el país, con La Habana a la cabeza y el tema eléctrico como una de las principales mechas del descontento.