Leo Fernández Cruz, escritor y activista cubano de 45 años, falleció el pasado sábado tras ser atropellado por un camión en Vía Blanca, frente a la refinería Ñico López, en La Habana.
Según informó el Observatorio de Género Alas Tensas, aunque las circunstancias exactas del incidente aún no han sido esclarecidas públicamente, “algunas fuentes apuntan a un posible suicidio”.
Asimismo, el cantautor Polito Ibáñez, quien identificó a la víctima como “un amigo atípico y complejo, pero extremadamente sincero”, aseguró en Facebook que, “antes del fatídico suceso”, Fernández Cruz le habría dejado “una nota” a un amigo en común. “Él se suicidó”, remarcó.
El escritor y crítico de arte Frank Eduardo Padrón Nodarse afirmó, en uno de sus comentarios en la publicación de Ibáñez, que Fernández Cruz “se lanzó ante el carro”.
“Exactamente. Él se suicidó. Se tiró debajo de las ruedas jimaguas de una rastra que transportaba un isotanque cargado de combustible. Yo iba cruzando Vía Blanca pues soy de Guanabacoa y vi su cuerpo tapado por una tela blanca que la policía tendió sobre su cuerpo. Es una lástima porque era muy joven aún. En paz descanse”, relató en el mismo muro el internauta Himerio Martínez Cañedo.
La muerte de Fernández Cruz, que residía en El Roble, en el municipio capitalino de Guanabacoa, ha provocado numerosas muestras de dolor entre amigos, escritores y personas vinculadas al activismo cívico en Cuba.
Fernández Cruz era conocido por sus posturas críticas frente al gobierno cubano y su cercanía a personas vinculadas a la oposición y la sociedad civil independiente.
La periodista Luz Escobar, amiga suya desde la adolescencia, lo recordó como “un friki hasta el final y un disidente incorregible que nunca agachó la cabeza”.
“Leo era un alma libre, de esos que dicen lo que piensan a camisón quitao, sin pedir permiso ni disculpas”, expresó otra amiga cercana, la activista conocida como Lara Crofs, al resaltar el carácter rebelde y las convicciones políticas de un hombre que también se desempeñó como poeta y musicólogo.
Muchos de los allegados de Fernández Cruz denunciaron además el acoso que sufrió durante años por parte de la Seguridad del Estado cubana.

En junio de este año, tras visitar el Combinado del Este, Fernández Cruz había denunciado públicamente las difíciles condiciones de reclusión que le describieron varios presos de las protestas del 11 de julio de 2021.
Entre las denuncias figuraban la mala alimentación, las chinches en los colchones y las labores bajo el sol.
“Me uno al dolor impotente de su muerte y pienso en el dolor íntimo que Leo vivió a causa de la dictadura. El mismo dolor que ha aplastado la vida de los cubanos por generaciones”, lamentó la activista Carolina Barrero al desear que “llegue a sus familiares algún consuelo en medio del dolor”.
Fernández Cruz publicó en 2025 Raspadura, una obra que reúne poesía y crónicas marcadas por su mirada personal sobre la realidad cubana.

