El creador y activista cubano Luis Manuel Otero Alcántara expuso la severa crisis de libertades que padece la Isla durante un foro sobre violaciones de derechos humanos celebrado en la sede de las Naciones Unidas.
En el encuentro, que reunió a expresos políticos, legisladores y expertos internacionales, el líder del Movimiento San Isidro enfatizó la naturaleza autocrática del sistema político instaurado por el régimen de La Habana y su constante rechazo a cualquier iniciativa ciudadana independiente.
Durante su intervención ante los delegados, el artista subrayó el impacto de la censura ideológica en los ámbitos educativo y cultural del país, donde la manifestación del pensamiento crítico deriva en expulsiones del sistema académico, en el encarcelamiento de creadores contestatarios o la muerte: «Hay casos registrados de cubanos que han muerto por pensar diferente en los hospitales cubanos, entonces no existe educación o medicina gratis».
“En Cuba lo que existe es una dictadura… Las dictaduras le temen a todo lo que proponga libertades, lo que propongan otro proyecto que sea lo que ellos doctrinen”, afirmó Otero Alcántara, precisando además que las propuestas de su colectivo buscaban ofrecer opciones para que la ciudadanía pudiera decidir su propio destino.
Luis Manuel Otero Alcántara, a former political prisoner from Cuba, told me that hearing America speak up for his freedom while behind bars gave him hope. Today, his voice was heard at the UN. I pray his courage and powerful testimony reach those still imprisoned in Cuba and give them that same hope.
— Ambassador Mike Waltz (@USAmbUN) October 19, 2026
El exilio político hizo hincapié en la criminalización del trabajo artístico al recordar que la elaboración del emblemático tema «Patria y vida» derivó en duras sanciones judiciales. “Simplemente, nuestro delito fue hacer arte, hacer una canción que se llama ‘Patria y vida’”, aseveró al señalar que el rapero Maykel Castillo Pérez, «El Osorbo», «lleva cinco años presos».
Asimismo, Otero Alcántara evocó su propia experiencia de represión, la cual incluyó más de 90 arrestos arbitrarios en menos de tres tres años, el cumplimiento de una pena de cinco años de presidio y su posterior destierro forzoso a Estados Unidos.
El opositor denunció que en la actualidad existen más de mil prisioneros políticos por oponerse al modelo gubernamental, así como más de 31 artistas privados de libertad según los registros del Observatorio de Derechos Culturales. “Hay suficiente testimonio en las redes sociales para entender cómo Cuba es una dictadura, que no permite ningún tipo de expresión que no sea la que le interese a ellos”, enfatizó el activista, concluyendo que la población en la Isla enfrenta una precariedad extrema donde la principal carencia es la falta de libertad básica.

