El actor Luis Alberto García arremetió una vez más este miércoles contra el régimen cubano, a cuyos dirigentes les aseguró que no guardará silencio ante la miseria en que viven los cubanos y que sus críticas se volverán diarias si es necesario para lograr que algo cambie.
“No me voy a callar. Sépanlo. Seré un cólico nefrítico TOTAL, con un pedraplén entero en sus vías urinarias. Una ‘pituíta’, acostumbraba a decir mi abuela Mercedes. ‘A pen in the ass’, como dicen los amiguitos con lo que se están congraciando, sin conseguirlo”, aseguró sobre su intención de seguir exponiendo la realidad que sufre la isla. “NO LES TENGO MIEDO DESDE HACE RATO”, escribió en mayúsculas en uno de sus contundentes mensajes en Facebook.
“Mañana vuelvo a echarla y pasado y pasado y pasado y pasado y pasado. Como si estoy meses echándola. Hasta que demuestren que, de fallido, no tienen nada”, dijo directamente a la cúpula del poder en Cuba, que insiste en asegurar que en Cuba no hay un Estado fallido y que el único culpable del “infierno” en el que viven los cubanos es el embargo impuesto por Estados Unidos.
“Mis niñas, mi novia y yo (añadan un montón de vecina/os de los que prefieren no señalarse porque creen que así les irá mejor) tendremos al amanecer dos días seguidos con sus noches, sin energía eléctrica y sin agua. Efectivamente se jodió el transformador que una vez al día y por un periodo de tiempo enclenque nivel Dios, transformaba para nosotros ‘lalú’”, denunció sobre la situación puntual que atraviesan muchas familias cubanas, incluida la suya.
“ESTO NO ES VIDA. ESTO NO MERECE LEALTAD NI RESPETO porque desde hace mucho se volvió DIRECTAMENTE PROPORCIONAL. Y fueron ustedes los que siempre tiraron las primeras piedras”, indicó.
“Este país necesita TRANSFORMADORES. Eléctricos y de todo tipo”, concluyó el popular artista en una especie de alegato.
Este desahogo llega después de que, en medio de la presión de Washington para lograr un cambio en Cuba, el gobierno cubano aprobara un paquete de casi 200 reformas para dinamizar la economía de la isla.
Cuba afronta una profunda crisis energética desde mediados de 2024, agravada desde enero por la presión de Washington.
De manera extraoficial, se calcula que los cubanos, sobre todo en La Habana, cuentan diariamente con un promedio máximo de cuatro horas de electricidad, mientras que en el resto del país, los cortes de energía alcanzan hasta varios días seguidos.

















